domingo, 15 de febrero de 2009

Gobernar es prever

Gobernar es prever
Miguel Bonasso
15.02.2009
Con uno de sus fotogénicos shows en el pabellón de Olivos, el Gobierno presentó la reglamentación de la Ley de Bosques (ley 26.331) como un logro de gestión, cuando en realidad se trató de cumplir una obligación que demoró durante catorce meses, o por lo menos once, si restamos los tres que la propia norma establecía para dictar el correspondiente decreto reglamentario.La ley fue promulgada por el Ejecutivo en diciembre de 2007 y recién en julio de 2008 la anterior secretaria de Ambiente Romina Picolotti presentó un texto reglamentario que se quedó dormido en algunos cajones oficiales hasta que el lodo trágico de Tartagal hizo volar puentes e hipocresías.El primer reflejo de los funcionarios, tanto nacionales como provinciales, fue presentar la catástrofe como “desastre natural”, ajena al ecocidio forestal que se viene perpetrando en Salta y otras provincias norteñas, pero la celeridad en recordar lo que olvidaron durante catorce meses parece una tácita admisión de que el desmonte y la tala (maderera, petrolera) algo tuvieron que ver con el desborde del río Tartagal.El barro, desgraciadamente, resultó didáctico. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por ejemplo, descubrió la “pobreza estructural” del país que preside.El senador Daniel Filmus, titular de la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Cámara alta, descubrió el jueves último que era imprescindible reglamentar la Ley de Bosques cuanto antes. Eso sí, en acuerdo con el Cofema (Consejo Federal del Medio Ambiente), el organismo que las provincias con intereses sojeros y madereros utilizaron como valladar para impedir y luego acotar la Ley de Bosques. Lo mismo que planteó al asumir el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Homero Bibiloni.El Cofema, como bien lo sabe el senador Filmus, está presidido actualmente por Julio Nasser, ministro de Ambiente de la provincia de Salta. Casualmente el funcionario que en mayo del año pasado dejó cesante a la antropóloga Catalina Buliubasich, que en aquel entonces era secretaria de Política Ambiental y había demostrado celo para frenar 18 (dieciocho) grandes desmontes. Los detuvo respetando el espíritu de la Ley de Bosques y amparando a las comunidades wichis que no habían sido convocadas a las correspondientes audiencias públicas. Que ella tenía razón y no su jefe Nasser quedó demostrado hace poco cuando la Corte Suprema hizo lugar al reclamo de los pueblos originarios y mandó suspender los desmontes.Posiblemente el senador Filmus no desconoce tampoco que el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, aún no ha presentado el mapa de ordenamiento territorial de los castigados bosques salteños. La legislatura provincial, controlada por los adictos al ex gobernador Juan Carlos Romero, había promulgado una ley de ordenamiento territorial que autorizaba el desmonte de “apenas” un millón seiscientas mil hectáreas. Parece que en su momento a Urtubey no le habría parecido una cifra justa. ¿Pensaba en dos o tres millones como dicen algunas fuentes? Veremos que pasa el 26 de marzo próximo, que es el límite temporal fijado por los legisladores a Urtubey para presentar el mapa. Ante el desastre de Tartagal es válido conjeturar que no se atreverá a seguir permitiendo el ecocidio que patrocinó su antecesor Romero.Filmus y Urtubey son coautores del libro Argentina 200 años. Un modelo para debatir, que presentaron en diciembre pasado con sus respectivas ONG: el Centro de Estudios Porteños y la Fundación Espacio de Ideas. Esperemos que quede algún quebracho en pie para el Bicentenario.El secretario de Ambiente, Homero Bibiloni, descubrió que las grandes catástrofes suelen fomentar el oportunismo político, sin reparar que se lo podía incluir rápidamente en el casting. Convertir un acto administrativo, como es la reglamentación de una ley vigente, en una seudopropuesta de política ambiental evacuada en un discurso colegial, lo ubican en la categoría más baja del oportunismo: la de los oportunistas sin sentido de la oportunidad. Echarle la culpa de la mora en la reglamentación a su antecesora Romina Picolotti habla muy mal de esa lealtad a la que suelen referirse asiduamente muchos políticos del PJ bonaerense. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, descubrió que debe reasignar una partida presupuestaria especial porque no hubo ninguna previsión para la Ley de Bosques en el actual presupuesto. Cuando se lo advertí en la Cámara de Diputados durante su comparecencia, se refirió elípticamente a una llamada oficiosa que me había hecho la secretaria Picolotti informándome sotto voce que reasignarían una partida de 400 millones para implementar la norma. La ley establecía la creación de un Fondo de Compensación de mil millones de pesos para que las provincias pudieran compensar a los productores a quienes no se les autorizaran desmontes. Un añadido que hizo el Senado y acepté en Diputados para que frenasen de una vez por todas la tala indiscriminada.En estos días de luto para los sufridos habitantes de Tartagal, que ya fueron víctimas de la privatización de YPF y de otra inundación previa en 2006, muchos periodistas me preguntaron si esta tragedia hubiera podido evitarse deteniendo a tiempo la deforestación salvaje que ha sufrido Salta y otras provincias norteñas. Yo creo sinceramente que sí. Las demoras en materia de previsión ambiental suelen ser trágicas e irreparables.Hace tiempo que lo vengo advirtiendo, con una serie de proyectos legislativos como el de preservación del área natural del Chaco salteño (mayo 2004); el de emergencia forestal (agosto 2004) y la Ley de Bosques (mayo 2006). Ya van tres años con la Ley de Bosques. Primero costó un año imponerla en Diputados; luego otro en el Senado y finalmente catorce meses para que la reglamentara el Ejecutivo. En 2006 se desmontaron 300.000 hectáreas en todo el país; en 2007 (mientras la ley deambulaba en las cámaras) el ex gobernador Romero –que ahora tiene el caradurismo de pedir que se frenen los desmontes– otorgó permisos para desmontar 478.000 hectáreas, solamente en Salta. Juzgue el lector por sí mismo.Mientras tanto, un nuevo peligro se cierne sobre el medio ambiente y no creo que sea de “soldado verde” denunciarlo: el veto de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la ley de glaciares puede conducirnos a otro desastre ambiental de proporciones.Esperemos que no lo “descubran” en Olivos cuando sea demasiado tarde. Gobernar es prever.

lunes, 5 de enero de 2009

La Distancia entre los Ideales y la Realidad

La Verdad Molesta

Escribe Aldo Ares
E.mail.: aldoares@hotmail.com

LA DISTANCIA
ENTRE LOS IDEALES Y LA REALIDAD

Lo dijo Barack Obama, flamante Presidente de los Estados Unidos, y nuevo Dios de la esperanza mundial, “resulta preocupante la enorme distancia entre los grandes desafíos a los que nos enfrentamos y la pequeñez de nuestros políticos”.
En síntesis, se refería al desastre que tiene entre manos Norteamérica y la disputa estéril y distorsionada de políticos que no ven más allá del egoísmo de sus propios intereses y no se percatan de la necesidad del bien común. Pero sin duda y, sin quererlo, estaba dictando sentencia sobre el mapa de la mayoría de las naciones que caminan sobre idénticos y desoladores panoramas, Argentina a la cabeza.
Porque si bien Norteamérica ha sufrido un grave retroceso en lo político, social y lo económico, Argentina ha pasado por el mismo rodillo. La distancia radica en que, a pesar de su deterioro, Estados Unidos continúa como primera potencia mundial, mientras que Argentina se ha colocado a la cola de las naciones más desfavorecidas donde sus niños no comen y tampoco leen.
La distancia se profundiza entre ese país real, cargado de pobreza, de desigualdad, de violencia, de desnutrición, de marginalidad, de hambre, que nos acogota la esperanza y los ideales de nación desarrollada y justa que nos propusimos, Constitución mediante, en l853. Pero duele más aún, porque nuestro país también está cargado de riqueza y alimentos que se mezquina a los que no tienen nada. El granero del mundo que mata de hambre a buena parte de su población.

NUESTRA QUIEBRA CULTURAL

¿Adónde está el problema, entonces? También lo denunció Obama en su periplo por África, la tierra de su progenitor. Después de visitar diferentes pueblos con riquezas parecidas comprobó que unos permanecían pobres y otros estaban bastante más desarrollados. “La diferencia está en los gobiernos” –sentenció sin la menor duda-.
En La Argentina, a partir de l930, tras setenta años de crecimiento sostenido y calificada entre las primeras diez naciones de mejor renta per. capita del mundo, iniciamos nuestra caída en picado, nuestro endeudamiento, y tal vez, nuestra desaparición como nación soberana. Ya casi nada es nuestro.
Entre l930 y l983 nos despedazamos entre gobiernos militares y civiles que se allanaban sus caminos mutuamente, a ver quién lo hacía más dramático. Creímos que 1983 nos devolvía una democracia para quedarse y madurar, atormentados por tantos desaciertos de gobiernos sangrientos, incompetentes y miopes.
El caso es que arribamos al 2009 bastante peor, horriblemente peor, que cuando el anuncio hirviendo del Presidente Alfonsín nos confesó públicamente que no “supo ni pudo”. Lo que vino después fueron dos décadas de robo monumental, con dos hijos del mismo padre, del mismo “aparato” reproductor de males, que se matan por hacer lo mismo que el otro pero al revés, con métodos opuestos, con ideas opuestas, las mismas perrerías que acaban en debacle.
Como quedó demostrado, no es un problema de derechas ni de izquierdas. Es un problema de personas, con muy mala leche y peor entraña. La historia podría repetirse una y mil veces si no hay juicio y castigo para los que mienten, engañan, roban y destruyen los bienes comunes. Solo el rigor y la responsabilidad de los que votan pueden cambiar este sistema putrefacto y mafioso imperante, tolerado y consentido.
¿Pues bien, adónde está el fallo de la Patria, entonces? Seguro que el lector avezado encontrará un millón de ellos que se le agolpan en el cerebro hasta reventar.
Resulta evidente que, a La Argentina, ya no le queda el más mínimo resquicio, el menor margen de error posible, para creer en lapidarios y fantasiosos “personalismos” de ningún político “endiosado”. Todas las pruebas terrenales de este tipo nos han dejado un país en ruinas. La Argentina, como laboratorio de caudillos omnipotentes, no sirvió.

25 AÑOS NO ES NADA

La distancia entre el país de nuestros sueños, de nuestros ideales de igualdad y bienestar, chocan contra nuestra realidad más sangrante y descarrilada que cabía suponer en la más remota imaginación.
El tiempo dilapidado en estos 25 años de democracia es como una espada de Damocles sobre nuestras posibilidades de futuro.
Estos últimos cinco años de crecimiento continuado de nuestra economía contrastan con las enormes desigualdades sociales que se acrecientan y desembocan en deterioro laboral, pobreza generalizada, desnutrición infantil, hambre, y desatención de los marginados. Si con este crecimiento del 40 por ciento, único en la historia, no conseguimos revertir el proceso negativo, destructivo, pareciera que nuestro país ya está descartado de sus posibilidades de recuperación.
¿Qué nos pasa a los argentinos, que retrocedemos en vez de avanzar? ¿A qué obedece nuestro fracaso colectivo? ¿Por qué se distancian nuestros sueños de nuestra realidad?

VENCER NUESTROS MALES
PARA COMENZAR DE NUEVO

¿Es un problema de organización, de orden, de respeto a las leyes, es nuestro carácter despótico, nuestro abandono a la ley de la selva, es nuestro origen emigrante y egoísta, de estar solo a las buenas y huir a las malas?
Resulta evidente que nuestro desenfreno político juega un papel clave en nuestra debacle nacional. Nuestra organización política ha demostrado ineficacia reiterada y lastrado un grave deterioro económico, social y moral.
Lo que no se comprende es que, “lo evidente”, ha impedido un cambio radical que obligue a rectificar, a refundar un nuevo sistema político, para revertir la tendencia destructiva.
El peronismo que se representa a si mismo (misma bolsa de izquierdas, derechas y ultras) y actualmente dirige Kirchner, elevado a los altares y bajado de igual forma, por la propia perversidad de su sistema partidario, antidemocrático en usos y costumbres, es el ejemplo más perfecto de decadencia, de la muerte de “la vieja política”, que siempre mancha y salpica.
La soberbia delirante, la omnipotencia, la mentira, el engaño, la fractura social, el desmanejo económico, el cáncer inflacionario, el deterioro institucional, el borrado de los problemas sociales, de la marginación, la desnutrición; la deseducación, la “banalización” y servidumbre informativa, la inseguridad, la corrupción descarada, el matonismo, la provocación y las fuerzas de choque contra los sectores de población que no comulgan con su dictadura, forman parte de la leña que acelera su propia incineración.
El final del kirchnerismo confluye con el mismo caos que propició el final de Perón en 1955, de Isabelita en l976, y del Menemismo de la década del 90. Diferentes marcas del mismo arroz, ingredientes de la misma paella.
Esta liquidación del país que se inició en 1930, parece romper con el axioma de que “no hay mal que cien años dure”, porque vamos camino de cumplir un siglo maldito de destrucción y desencuentro.

EL GRAN PACTO DE ESTADO,
SALVEMOS A LA ARGENTINA

Pero nuestro estado de emergencia nacional no debe centrarse en la derrota del moribundo kirchnerismo. El objetivo debe ser la recuperación del sentido común de la Constitución, de las Instituciones y del Federalismo.
Nuestros soldados populares deben luchar por la salud de la igualdad real, de las regiones, donde las provincias recuperen su independencia del poder central y se responsabilicen de su propia eficiencia.
Debemos derrotar la demora interesada de unos pocos (que precisamente son los que mandan) que consideran clientes a los ciudadanos, inhibiéndolos de sus legítimos derechos, que impiden crear un nuevo sistema de partidos políticos, puramente democráticos. Abrir el camino para elegir representantes por medio de internas abiertas a la sociedad, que elimine el absurdo de las listas sábanas y la gente “acomodada” sin méritos.
Puestos a pactar urge un sistema de gobierno parlamentario que delegue el poder al Congreso de los Diputados, hasta ahora servil y mera escribanía del gobierno. Eliminar el sistema presidencialista, desbrozarlo de sus poderes absolutos, para convertirlo en una figura rectora y unificadora nacional, por encima de intereses partidarios. Y un gobierno ejercido por un Primer Ministro que trabaje en equipo con su gabinete y rinda cuentas “cada semana”, públicamente, ante el Congreso y las cámaras de televisión.
En el pacto debe primar la purga de los jueces nombrados a dedo y organizar una nueva Justicia Independiente. Reformar y organizar un nuevo sindicalismo democrático acorde al siglo XXI.
Necesitamos un pacto educacional integrado, inclusivo, al igual que un sistema de salud renovado con categoría de dignidad. Y finalmente un pacto social, laboral y económico estable, que sobreviva a los cambios de gobierno.
A partir de entonces podemos empezar a soñar con otro país, con un proyecto de país a largo plazo y una verdadera reconciliación nacional que nos obligue a olvidar las torpezas del pasado.
Propuestas serias, programas firmes, para una nueva construcción política que ponga límites a las ambiciones personales, que garantice el funcionamiento colectivo. Regeneración y rotación de las personas por encima de las instituciones.
Este es un excelente camino para acortar la distancia entre la realidad y los sueños de todos los argentinos, un camino para acabar con el resentimiento y la frustración de un siglo para olvidar.

viernes, 12 de diciembre de 2008

La Protección de los Glaciares

Queridos amigos:
El desarrollo de la gran minería es uno de los temas que ha levantado mayores polémicas en nuestra sociedad y que ha mostrado los puntos de vista más contrapuestos. De un lado, se afirma que toda actividad extractiva genera profundos daños sobre el ambiente y la salud de las personas y que es necesaria su erradicación.
Del otro, se sostiene que ninguno de los emprendimientos mineros en marcha tiene esas características y que son absolutamente seguros.
¿A quién creerle? ¿A los que idealizan o a los que demonizan la minería? ¿Existe un punto de vista intermedio entre estas dos posturas? Y en ese caso, ¿en qué lugar situarlo?
En principio, dado que todos consumimos productos de origen minero, suponemos que esta actividad debería ser aceptable si se hacen estrictos controles ambientales. Pero, ¿realmente se hacen o sólo se habla de ellos?
Aquí, uno de los puntos más delicados es la protección de las fuentes de agua potable, especialmente en zonas áridas y semiáridas, que son aquellas donde se localiza la mayor parte de los yacimientos mineros.
Recordemos que la minería es una actividad de corto plazo (se termina cuando se agota el yacimiento), pero el daño sobre una fuente de agua potable puede ser irreversible, si no se toman las precauciones necesarias. Además, el cambio climático significa que las zonas secas recibirán cada vez menos precipitaciones, a punto tal que tal vez en el futuro tengamos que abandonar algunas ciudades de la zona cordillerana, por no poder darles agua potable.
Al respecto, quienes se oponen a la gran minería han denunciado la existencia de proyectos que implicarían la voladura de glaciares para extraer los minerales que se encuentran debajo de ellos. Los defensores de la actividad minera han replicado que nadie está pensando en cometer tamaña irresponsabilidad y que las sospechas carecen de fundamento.
Esta polémica ha sido zanjada por la Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, de la peor manera posible. La Presidenta ha vetado una Ley Nacional de Protección de Glaciares, con el argumento de que esa ley prohibía la actividad minera en ellos..
La ley 26.418, aprobada el 22 de octubre de 2008, es una norma excelente, que establece:
· Protección del glaciar y el periglaciar, es decir, también el entorno de esa formación natural.
· Realización de un inventario de glaciares y su actualización periódica.
· Prohibición de actividades que puedan afectar al glaciar, como dispersión de contaminantes, actividad industrial, minera o petrolífera y construcciones u obras de infraestructura inadecuadas.
· Toda actividad no prohibida que allí se haga requerirá de una evaluación de impacto ambiental o evaluación ambiental estratégica, según corresponda. También se les realizarán auditorías periódicas.
Destaquemos que la Ley fue aprobada por unanimidad de ambas Cámaras, simplemente porque todos los Diputados y Senadores creyeron que era cierto que nadie cometería la irresponsabilidad de tocar los glaciares.
El diario La Nación, en su edición del 4 de diciembre último, atribuye el veto a gestiones de la empresa minera Barrick Gold. Si es cierto que una empresa multinacional puede deshacer el trabajo de los legisladores elegidos por el pueblo, nuestra democracia está en serios problemas.
EL VETO PRESIDENCIAL
La lectura del veto presidencial muestra una clara subestimación tanto de los riesgos ambientales como de la inteligencia de las personas que vayan a leen el decreto:
· Afirma que inventariar los glaciares ubicados en zonas fronterizas puede perjudicar la demarcación del límite internacional, lo cual simplemente no es cierto.
· Señala que "el establecimiento de presupuestos mínimos no puede limitarse a la absoluta prohibición de actividades", lo que tampoco es cierto. Por supuesto que una Ley Nacional puede prohibir que en las provincias se desarrollen ciertas actividades de riesgo, mucho más en el caso de las fuentes de agua de cuencas hídricas que atraviesan varias provincias. Olvida el Decreto la prohibición por Ley del PCB (el refrigerante tóxico que se usaba en los viejos transformadores).
· Dice que la prohibición de la minería en los glaciares "podría afectar el desarrollo económico de las provincias involucradas", sin explicar de qué modo sería posible un desarrollo económico si se carece de agua potable.
· Considera que las precauciones que se toman son excesivas, que no es necesario obligar a una evaluación de impacto ambiental ni a realizar auditorías ambientales, sino que bastan las normas provinciales, que no detalla. Olvida que las precauciones se toman debido a la enorme fragilidad de estos sitios, que se encuentran en un retroceso que no debe ser acelerado.
· Dice que la Ley aprobada "condiciona cualquier otra actividad no prohibida a la presentación y aprobación de estudio de impacto ambiental". De este modo, el Decreto presidencial confunde estudio de impacto ambiental con evaluación de impacto ambiental, un error que implica un aplazo para cualquier alumno que rinda examen de estos temas. El estudio es sólo la carpeta con la presentación de la empresa, pero la evaluación es un procedimiento complejo que incluye la discusión del estudio en Audiencia Pública con todos los ciudadanos interesados en manifestar su opinión sobre el mismo.
· También cuestiona que "se pretende someter a las actividades en ejecución a una nueva auditoría ambiental a resultas de la cual, podría disponerse el traslado o cese de la actividad".. La auditoría ambiental es la herramienta para saber si alguien realmente cumple con lo que prometió que iba a hacer. Rechazar las auditorías ambientales equivale a reconocer que hay empresas que no están cumpliendo con las normas ambientales y están poniendo en peligro los glaciares.
· Dice que "Gobernadores de la zona cordillerana han manifestado su preocupación con lo dispuesto por la norma sancionada, toda vez que repercutiría negativamente en el desarrollo económico y en las inversiones que se llevan a cabo en dichas provincias". ¿Acaso esos Gobernadores saben que en sus provincias hay emprendimientos mineros que no resistirían una auditoría ambiental?
No detalla cuáles han sido los Gobernadores más preocupados por las inversiones que por el agua potable de sus respectivas provincias, pero de la lectura del Decreto se desprende la decisión política de no realizar controles ambientales serios sobre la actividad minera y de no proteger las principales fuentes de agua potable de nuestras zonas áridas y semiáridas.
En esta entrega, ustedes reciben:
· El texto de la Ley de Protección de Glaciares.
· El Decreto que la vetó.
· La obra de arte que acompaña esta entrega es "Los Dinamiteros", del pintor vasco Elías Salaverría, que nos muestra a los hombres que se jugaron la vida para abrir a la producción las vetas de los minerales. La he incluido para recordarnos que la minería es una actividad de alto riesgo y que debe realizarse con los mayores controles posibles.
Un gran abrazo a todos.
Antonio Elio Brailovsky

Ley de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial Nº 26.4128
ARTICULO 1º.- Objeto. La presente ley establece los presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial con el objeto de preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua de recarga de cuencas hidrográficas.
ARTICULO 2º.- Definición. A los efectos de la presente ley, se entiende por glaciar toda masa de hielo perenne estable o que fluye lentamente, con o sin agua intersticial, formado por la recristalización de la nieve, ubicado en diferentes ecosistemas, cualquiera sea su forma, dimensión y estado de conservación. Son parte constituyente de cada glaciar el material detrítico rocoso y los cursos internos y superficiales de agua.
Asimismo, se entiende por ambiente periglacial el área de alta montaña con suelos congelados que actúa como regulador del recurso hídrico..
ARTICULO 3º.- Inventario. Créase el Inventario Nacional de Glaciares, donde se individualizarán todos los glaciares y geoformas periglaciales que actúan como reservas hídricas existentes en el territorio nacional con toda la información necesaria para su adecuada protección, control y monitoreo.
ARTICULO 4º.- Información Registrada. El Inventario Nacional de Glaciares deberá contener la información de los glaciares y del ambiente periglacial por cuenca hidrográfica, ubicación, superficie y clasificación morfológica de los glaciares y del ambiente periglacial. Este Inventario deberá actualizarse con una periodicidad no mayor de 5 años, verificando los cambios en superficie de los glaciares y del ambiente periglacial, su estado de avance o retroceso y otros factores que sean relevantes para su conservación.
ARTICULO 5º.- El inventario y monitoreo del estado de los glaciares será realizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) con la coordinación de la Autoridad Nacional de Aplicación de la presente ley.
ARTICULO 6º.- Actividades Prohibidas. En los glaciares quedan prohibidas las actividades que puedan afectar su condición natural o las funciones señaladas en el artículo 1º, impliquen su destrucción o traslado o interfieran en su avance, en particular las siguientes:
a) La liberación, dispersión o disposición de sustancias o elementos contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier naturaleza o volumen;
b) La construcción de obras de arquitectura o infraestructura con excepción de aquellas necesarias para la investigación científica;
c) La exploración y explotación minera o petrolífera. Se incluyen en dicha restricción aquellas que se desarrollen en el ambiente periglacial saturado en hielo;
d) La instalación de industrias o desarrollo de obras o actividades industriales.ARTICULO 7º.- Todas las actividades proyectadas en los glaciares o el ambiente periglacial, que no se encuentran prohibidas, estarán sujetas a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental y evaluación ambiental estratégica, según corresponda conforme escala de intervención, previo a su autorización y ejecución, conforme a la normativa vigente.
Se exceptúan de dicho requisito las siguientes actividades:
a) De rescate, derivado de emergencias aéreas o terrestres;
b) Científicas, realizada a pie o sobre esquíes, con eventual toma de muestras, que no dejen desechos en los glaciares y el ambiente periglacial;
c) Deportivas, incluyendo andinismo, escalada y deportes no motorizados que no perturben el ambiente.
ARTICULO 8º.- Autoridad Competente. A los efectos de la presente ley, será autoridad competente aquella que determine cada jurisdicción.
ARTICULO 9º.- Autoridad de Aplicación. Será autoridad de aplicación de la presente ley el organismo nacional de mayor nivel jerárquico con competencia ambiental.
ARTICULO 10.- Serán funciones de la autoridad de aplicación:
a) Formular las acciones conducentes a la conservación y protección de los glaciares y del ambiente periglacial, en forma coordinada con las autoridades competentes de las provincias, en el ámbito del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA);
b) Realizar y mantener actualizado el Inventario Nacional de Glaciares, a través del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA);
c) Elaborar un informe periódico sobre el estado de los glaciares existentes en el territorio argentino, así como los proyectos o actividades que se realicen sobre glaciares o sus zonas de influencia, el que será remitido al Congreso de la Nación;
d) Asesorar y apoyar a las jurisdicciones locales en los programas de monitoreo, fiscalización y protección de glaciares;
e) Crear programas de promoción e incentivo a la investigación;
f) Desarrollar campañas de educación e información ambiental conforme los objetivos de la presente ley.
ARTICULO 11.- Infracciones y Sanciones. El incumplimiento de las disposiciones de la presente ley y las normas complementarias que en su consecuencia se dicten, previo sumario que asegure el derecho de defensa y la valoración de la naturaleza de la infracción y el daño ocasionado, serán objeto de las siguientes sanciones, conforme a las normas de procedimiento administrativo que correspondan:
a) Apercibimiento;
b) Multa de CIEN (100) a CIEN MIL (100.000) sueldos mínimos de la categoría básica inicial de la administración correspondiente;
c) Suspensión de la actividad de TREINTA (30) días hasta UN (1) año, según corresponda y atendiendo a las circunstancias del caso;
d) Cese definitivo de la actividad.
Estas sanciones se aplicarán sin perjuicio de la responsabilidad civil o penal que pudiere imputarse al infractor.
ARTICULO 12.- En caso de reincidencia, los mínimos y máximos de las sanciones previstas en los incisos b) y c) podrán triplicarse. Se considerará reincidente al que, dentro del término de CINCO (5) años anteriores a la fecha de comisión de la infracción, haya sido sancionado por otra infracción de causa ambiental.
ARTICULO 13.- Cuando el infractor fuere una persona jurídica, los que tengan a su cargo la dirección, administración o gerencia, serán solidariamente responsables de las sanciones establecidas en la presente ley.
ARTICULO 14.- El importe percibido por las autoridades competentes, en concepto de multas, se destinará, preferentemente, a la protección y restauración ambiental de los glaciares afectados en cada una de las jurisdicciones.
ARTICULO 15.- Disposición Transitoria. Las actividades descritas en el artículo 6º, en ejecución al momento de la sanción de la presente ley, deberán, en un plazo máximo de 180 días, someterse a una auditoría ambiental en la que se identifiquen y cuantifiquen los impactos ambientales potenciales y generados. En caso de verificarse impacto significativo sobre glaciares o ambiente periglacial se ordenará el cese o traslado de la actividad y las medidas de protección, limpieza y restauración que correspondan.
ARTICULO 16.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL SENADO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTIDÓS DIAS DEL MES DE OCTUBRE DEL AÑO DOS MIL OCHO.
B.O. 11/11/08 - Decreto 1837/08 - POLITICA AMBIENTAL NACIONAL - Observa Proyecto de Ley 26.418
POLITICA AMBIENTAL NACIONAL
Decreto 1837/2008
Obsérvase el Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.418
Bs. As., 10/11/2008
VISTO el Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.418, sancionado por el HONORABLE CONGRESO DE LA NACION el 22 de octubre de 2008, y
CONSIDERANDO:
Que el Gobierno Nacional se encuentra comprometido con la protección del medio ambiente ya que es esencial para la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras. La preservación del ambiente constituye un aspecto fundamental de la agenda política internacional con impactos crecientes en el territorio nacional, declarándose al desarrollo sustentable como una política de Estado.
Que se ha avanzado en la incorporación de la dimensión ambiental en todos los niveles de Gobierno, optimizando el uso de instrumentos tales como el ordenamiento territorial, la obligatoria evaluación del impacto ambiental, la adopción de sistemas de diagnóstico e información ambiental, la participación ciudadana y el régimen económico de desarrollo sostenible.
Que en ese sentido, la Ley General del Ambiente Nº 25.675 establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable.
Que la referida Ley General del Ambiente dispone que los instrumentos de la política y la gestión ambiental son: el ordenamiento ambiental del territorio, la evaluación de impacto ambiental, el sistema de control sobre el desarrollo de las actividades antrópicas, la educación ambiental, el sistema de diagnóstico e información ambiental y el régimen económico de promoción del desarrollo sustentable.
Que además, establece el Sistema Federal Ambiental con el objeto de desarrollar la coordinación de la política ambiental, tendiente al logro del desarrollo sustentable, entre el Gobierno Nacional, los Gobiernos Provinciales y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, instrumentado a través del Consejo Federal de Medio Ambiente.
Que, por otra parte, establece las normas que regirán los hechos o actos jurídicos lícitos o ilícitos que, por acción u omisión, causen daño ambiental de incidencia colectiva, definiéndolo como toda alteración relevante que modifique negativamente el ambiente, sus recursos, el equilibrio de los ecosistemas, o los bienes o valores colectivos..
Que por el Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.418 se procura establecer los presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial con el objeto de preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua de recarga de cuencas hidrográficas.
Que a través de los artículos 3º, 4º y 5º del mencionado Proyecto de Ley se crea el Inventario Nacional de Glaciares, donde se individualizarán todos los glaciares y geoformas periglaciales que actúan como reservas hídricas existentes en el territorio nacional con toda la información necesaria para su adecuada protección, control y monitoreo; se determina la información que deberá contener dicho Inventario y el plazo para su actualización; y se prevé su realización por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales con la coordinación de la Autoridad Nacional de Aplicación de la norma sancionada.
Que al respecto, como bien ha señalado el MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, COMERCIO INTERNACIONAL Y CULTO, la gran mayoría de los glaciares que están ubicados en el territorio continental argentino, se encuentran en las adyacencias del límite internacional con la REPUBLICA DE CHILE, en áreas que se encuentran aún pendientes de demarcación, y la inclusión o exclusión de glaciares en el inventario puede tener efectos en relación con los trabajos de demarcación en curso.
Que el artículo 6º del Proyecto de Ley prohíbe, en los glaciares, las actividades que puedan afectar su condición natural o que impliquen su destrucción o traslado o interfieran en su avance, en particular las siguientes: a) la liberación, dispersión o disposición de sustancias o elementos contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier naturaleza o volumen; b) la construcción de obras de arquitectura o infraestructura con excepción de aquellas necesarias para la investigación científica; c) la exploración y explotación minera o petrolífera, incluyendo en dicha restricción aquellas que se desarrollen en el ambiente periglacial saturado en hielo y d) la instalación de industrias o desarrollo de obras o actividades industriales.
Que, tal como señala la SECRETARIA DE MINERIA del MINISTERIO DE PLANIFICACION FEDERAL, INVERSION PUBLICA Y SERVICIOS, el establecimiento de presupuestos mínimos no puede limitarse a la absoluta prohibición de actividades, sino por el contrario a fijar parámetros mínimos que las provincias deben asegurar, pudiendo éstas establecer parámetros más rígidos aún, de acuerdo a su especial situación ambiental.
Que, en la actualidad, previo a la autorización de cualquier actividad y la concreción de cada inversión debe verificarse a nivel provincial la posibilidad, viabilidad técnica y ambiental de su realización, y así únicamente se procede a autorizar las actividades que implican o conllevan la posibilidad de realizarse en el marco de un desarrollo sustentable con cuidado del medio ambiente.
Que la prohibición de actividades descripta en el referido artículo 6º del Proyecto de Ley, de regir, podría afectar el desarrollo económico de las provincias involucradas, implicando la imposibilidad de desarrollar cualquier tipo de actividad u obra en zonas cordilleranas. En este sentido, la prohibición de construcción de obras de infraestructura no toma en cuenta que muchas de ellas tienen carácter público y son de uso comunitario como los pasos fronterizos; y la prohibición de la exploración y explotación minera o petrolífera, incluyendo en dicha restricción aquellas que se desarrollen en el ambiente periglacial saturado en hielo, daría preeminencia a los aspectos ambientales por encima de actividades que podrían autorizarse y desarrollarse en perfecto cuidado del medio ambiente.
Que, en virtud de que la Ley General del Ambiente Nº 25.675 prevé el sistema de evaluación de impacto ambiental previo a la autorización de toda obra o actividad susceptible de degradar el ambiente, la prohibición contenida en el artículo 6º del Proyecto de Ley sancionado resulta excesiva, no pudiendo constituir válidamente parte de un presupuesto mínimo ambiental.
Que el artículo 7º del Proyecto de Ley dispone que todas las actividades proyectadas en los glaciares o el ambiente periglacial, que no se encuentran prohibidas, estarán sujetas a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental y evaluación ambiental estratégica, según corresponda conforme escala de intervención, previo a su autorización y ejecución, conforme a la normativa vigente, con excepción de las actividades de rescate, científicas y deportivas.
Que el referido artículo 7º del Proyecto de Ley condiciona cualquier otra actividad no prohibida a la presentación y aprobación de estudio de impacto ambiental.
Que el artículo 15 del Proyecto de Ley establece que las actividades descriptas en el artículo 6º, en ejecución al momento de la sanción de la norma, deberán, en un plazo máximo de CIENTO OCHENTA (180) días, someterse a una auditoría ambiental en la que se identifiquen y cuantifiquen los impactos ambientales potenciales generados, y en caso de verificarse impacto significativo sobre glaciares o ambiente periglacial se ordenará el cese o traslado de la actividad y las medidas de protección, limpieza y restauración que correspondan.
Que el referido artículo 15 del Proyecto de Ley, toda vez que pretende someter a las actividades en ejecución a una nueva auditoría ambiental a resultas de la cual, podría disponerse el traslado o cese de la actividad, no pondera que cada actividad en ejecución en las provincias involucradas pasa por las evaluaciones y autorizaciones ambientales pertinentes previo a entrar en ejecución y es objeto de monitoreo constante por parte de las autoridades ambientales provinciales.
Que las actividades que la norma prohíbe en su artículo 6º y la realización de una auditoría ambiental de las actividades en ejecución prevista en el artículo 15, no contempla que las provincias involucradas, a través de las instituciones y las normas nacionales y locales existentes, cuentan con los controles suficientes para evaluar y autorizar las actividades de infraestructura, industriales, mineras, hidrocarburíferas, etc., en plena armonía, equilibrio y cuidado del medio ambiente..
Que por ello, Gobernadores de la zona cordillerana han manifestado su preocupación con lo dispuesto por la norma sancionada, toda vez que repercutiría negativamente en el desarrollo económico y en las inversiones que se llevan a cabo en dichas provincias.
Que el artículo 41 de la Constitución Nacional garantiza a todos los habitantes el derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras. Asimismo, dispone que corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales.
Que el Proyecto de Ley sancionado, al disponer sobre recursos provinciales, excede el alcance de las facultades reservadas a la Nación en el artículo 41 de la Constitución Nacional.
Que las observaciones desarrolladas en los considerandos anteriores impiden la promulgación parcial del Proyecto de Ley, por cuanto su aprobación parcial implicaría alterar el espíritu y la unidad del proyecto sancionado por el HONORABLE CONGRESO DE LA NACION.
Que el Gobierno Nacional, comprometido con la preservación del medio ambiente y en salvaguarda de la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras, considera oportuno invitar a los Señores Gobernadores, Senadores Nacionales y Diputados Nacionales, de las Provincias cordilleranas, a constituir un foro interdisciplinario para la discusión de las medidas a adoptar en orden a la protección de los glaciares y del ambiente periglacial.
Que el PODER EJECUTIVO NACIONAL se encuentra facultado para dictar el presente en virtud de lo dispuesto por el artículo 83 de la CONSTITUCION DE LA NACION ARGENTINA.
Por ello,
LA PRESIDENTA DE LA NACION ARGENTINA
DECRETA:
Artículo 1º — Obsérvase el Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.418.
Art. 2º — Devuélvase al HONORABLE CONGRESO DE LA NACION el Proyecto de Ley mencionado en el artículo anterior.
Art. 3º — Invítase a los Señores Gobernadores, Senadores Nacionales y Diputados Nacionales, de las Provincias cordilleranas, a constituir un foro interdisciplinario para la discusión de las medidas a adoptar en orden a la protección de los glaciares y del ambiente periglacial.
Art. 4º — Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.
— FERNANDEZ DE KIRCHNER. — Sergio T. Massa.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Defendamos lo Nuestro

El mundo actual está convirtiendo la Tierra en basurales. A los ríos los está transformando en cloacas. Ya en la mayor parte del mundo no quedan aguas potables en sus cursos. Eso nos está ocurriendo aquí ¡Cómo será en Europa, y especialmente en los países de intensa superpoblación! Los bosques los estamos talando, es decir, suprimiendo las grandes fábricas de oxígeno que la Tierra tiene; y como si eso fuera poco, estamos cubriendo el mar con una capa de aceite que no permite la liberación de oxígeno. Estados Unidos se quedará sin petróleo en pocos años y en un tiempo más se quedará sin hierro. Imaginen Europa, que ya no tiene prácticamente nada de esto. Es un mundo que se va quedando sin tierra, sin agua potable, sin oxígeno, es decir, sin aire. Solamente las grandes zonas de reserva del mundo tienen todavía en sus manos las posibilidades de sacarle a la tierra la alimentación necesaria para este mundo superpoblado y la materia prima para este mundo súper-industrializado. Nosotros constituimos una de esas grandes reservas; ellos son los ricos del pasado. Si sabemos proceder, seremos nosotros los ricos del futuro. JUAN DOMINGO PERON
Lo escrito precedentemente son palabras dichas por Perón sobre lo que opinaba con relación al medio ambiente y que debíamos saber proceder en consecuencia para preservar nuestras futuras riquezas.
El gobierno actual que dice ser peronista, en los más de 5 años de mandato no ha hecho nada o muy poco para cumplir con esas aseveraciones de quien fuera su líder.
La Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (Ley 26.331) se sancionó recién el 28 de Noviembre de 2007, luego de una larga lucha de los organismos defensores de la ecología y el medioambiente. Aún en muchas provincias no se ha reglamentado y se sigue con la tala indiscriminada de árboles.
El poder legislativo en estos días sancionó por mayoría una ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglasial (Ley 26.418), que son un reservorio importantísimo de agua potable y la presidenta con las atribuciones que le competen, mediante el Decreto 1.837/08, la vetó. “Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA, 2003), el agua cubre el 75% de la superficie terrestre; el 97,5% del agua es salada, sólo el 2,5% es dulce. Los casquetes de hielo y los glaciares contienen el 74% del agua dulce del mundo. La mayor parte del resto se encuentra en las profundidades de la tierra o encapsulada en la tierra en forma de humedad. Sólo el 0,3% del agua dulce del mundo se encuentra en los ríos y lagos. Para uso humano se puede acceder, a menos del 1% del agua dulce superficial subterránea del planeta”.
No se ha legislado para controlar la enajenación de tierras a favor de grandes corporaciones internacionales y privados extranjeros, que poco a poco se están adueñando de inmensas cantidades de tierras en cuyo subsuelo se encuentran los acuíferos y depósitos de agua potable, hoy ya escaseando en el mundo.
Se sabe que hay empresas extranjeras que están extrayendo agua potable, la almacenan en tanques que luego exportan a Canadá para su embotellamiento y posteriormente la envían a Europa. ¿Qué hace el gobierno con respecto a esto? Que se sepa, nada. Se llevan el agua y no nos dejan ni siquiera el valor agregado que sería el fraccionamiento o embotellamiento, que daría mano de obra local.
Se llevan la madera de nuestros árboles, el metal que extraen con muy poco control contaminando el suelo y ahora el agua, mientras que todos miran para otro lado. Se llevan, como lo han hecho siempre, nuestras riquezas con el beneplácito de funcionarios corruptos y una ciudadanía sin compromiso.
Pese a algunos discursos encendidos en defensa del medioambiente y la ecología, la Secretaría de Medioambiente, sigue pintada por Picolotti, sus familiares y amigos funcionarios.
Los conflictos futuros no serán ya por el petróleo ni por el gas, serán por el agua potable, y aún estamos a tiempo de cuidar lo nuestro y planificar para las generaciones venideras. Ojala nuestros gobernantes comprendan la necesidad de cuidar nuestras riquezas, proyecten y legislen para el futuro y no para el día a día, pensando solo en la próxima elección. Y la ciudadanía que se comprometa y participe en defensa de lo que le dejaremos a nuestros descendientes como planeta habitable.
23 de noviembre de 2008
Eduardo Montarcé

lunes, 20 de octubre de 2008

Crisis

Crisis
A todas las personas más o menos informadas nos preocupa la tremenda crisis financiera que asola al mundo globalizado y amenaza con convertirse en una depresión económica inédita.
Mientras los culpables de tamaño desastre, algunos se retiran de sus funciones cobrando sumas multimillonarias y otros siguen con cara de “yo no fui” y también siguen cobrando, muchos trabajadores que no tienen más que su jornal se quedan sin trabajo, miles de personas entran a engrosar los niveles de pobreza e indigencia. Miles de niños morirán por la desnutrición y causas previsibles.
Con una parte de lo que se ha invertido en el salvataje de los bancos, se hubiera terminado con el hambre en el mundo. Millones de personas que comen mal, que no tiene agua potable, que no tienen asistencia en salud y mueren por esas causas, podrían tener al menos lo imprescindible.
Claro que en un mundo capitalista y globalizado a todos nos preocupa la crisis financiera, pero hay otra crisis mucho más profunda y que en definitiva es la causante de ésta, todas las pasadas y las que vendrán, y es la crisis moral. Ésta es la verdadera causa de la debacle, "don dinero" es más importante que el ser, que el hombre mismo.
Los gobiernos ya no gobiernan, son los capitales y las grandes corporaciones las que deciden. No tienen cara visible, son eso corporaciones, es simplemente dinero. Ponen y sacan gobiernos a su antojo y si alguien osa interponerse a sus designios usan todo su poder económico y bélico para malograrlo. De esto hay infinidad de ejemplos.
Todo está dirigido a su favor. Los medios de comunicación nos dicen que si no usamos tal vehículo, tal ropa o frecuentamos cierto círculo, no estamos en el mundo, somos excluidos. Vale más un personaje que usa una 4x4, que no se sabe cómo logró comprar, que un señor que viaja todos los días en bicicleta a su trabajo.
A esto me refiero cuando digo que la crisis más grave es la moral. La ética, la familia, los amigos, la educación han pasado a ser cosas secundarias para priorizar el “tener”. No importa como, pero hay que tener para mostrar que estamos en el círculo de elegidos. Nos han acostumbrado a buscar la felicidad en donde jamás la encontraremos.
Si no se hubiera perdido la moral y la ética, estos “muchachos” que se han llevado tanto dinero que ni viviendo cien vidas podrán gastar, no habrían hecho semejante descalabro. No les importa la miseria y la pobreza a la que condenan con su vil proceder a millones de personas.
La crisis financiera y económica en unos años se solucionará y todos nos olvidaremos de este mal trance, para recordarla nuevamente cuando otra nueva crisis igual o peor se presente. Inevitablemente esto sucederá si no superamos la otra, la moral, y seguimos privilegiando al dinero antes que al ser humano.

Eduardo Montarcé

El Mundo al Revéz

Escribe Aldo Ares
E.mail.: aldoares@hotmail.com

EL MUNDO AL REVES:
LO PEOR VIENE DE CAMINO

Con la nacionalización de la banca americana quedó a la intemperie el fallo colosal del sistema financiero capitalista imperante. La falta de reglas transparentes en el control de las finanzas del libre mercado dejó al descubierto el agujero del capital privado. Y algo que no está en los manuales de la economía ortodoxa sucedió. Lo público tuvo que salir al rescate del descalabro de lo privado para evitar no solo males mayores sino el colapso de la economía mundial.

EL SOCIALISMO SALVA AL CAPITALISMO

La intervención del Estado en la banca privada coloca al sistema americano en la antítesis de su propio modelo. El impulso de la hecatombe sitúa a Bush, con la nacionalización bancaria, a la izquierda de su bestia negra, el “deschavado” Chávez. En todo caso, el contrapeso de los hechos ha trastocado el libre mercado, ha colocado el mundo al revés.
Hasta el mismísimo primer ministro británico, Gordon Brown, un cadáver político hace pocas semanas, que gracias a su inoperancia había resucitado a los moribundos conservadores, recobró el oxígeno con una jugada maestra, que a la postre adoptó a pie juntillas los Estados Unidos y los propios Estados miembros de la Unión Europea. Su proeza, adoptar un plan de rescate público sobre su sistema financiero y ejecutarlo sobre la marcha. Dio la luz al oscuro túnel de la economía mundial en caída libre.
Acto seguido, los 27 países que componen la unión europea cerraron filas y, sin fisuras, inyectaron más de dos billones de euros al sistema bancario común para garantizar los depósitos de los ahorradores y evitar riesgos que amenazaban con la debacle de la economía comunitaria.
Europa, por primera vez en la historia toma la delantera a los Estados Unidos, que se ve desbordada por la dureza de la realidad, sin red para atajar la caída de su libre mercado. Las reglas de juego del sistema financiero ya nunca serán lo mismo. La gloria del neoliberalismo ha pasado a mejor vida, o sea, a la peor de las vidas, dejó de respirar.
El sistema que bendijo el último Dios del Tesoro americano, el todopoderoso Alan Greenspan, que prohibió enfáticamente la regulación, el control y la supervisión de los movimientos bancarios, se vino abajo y destruyó la credibilidad de su postulado.
Ahora, una comunidad europea, mejor preparada que tras la segunda guerra mundial, es la que propone un nuevo firmamento financiero, un trueque de la opacidad bancaria por la transparencia de su funcionamiento, con una supervisión colegiada, reglas visibles, y que propone eliminar el limbo del los 37 paraísos fiscales, refugio de robos descomunales que hasta ahora escapan al control de los Estados y de la ley.

EL INCREIBLE FALLO DE LOS ECONOMISTAS

Las cabezas pensantes se preguntarán: ¿Cómo es posible que los economistas no previeran este desplome descomunal? Porque se supone que la ciencia está para algo. Y si la ciencia falla, la gravedad es más extrema si cabe.
Los científicos no solo no supieron prevenir, sino que además aconsejaron mal. No hicieron nada para evitar los defectos de la desregulación, fueron sumisos al poderío del dinero, dejaron el camino libre a la estafa, legitimaron el robo.
Pues, los economistas conocían el agujero gigantesco de las hipotecas basura pero se callaron ¿Por qué? La deuda incobrable es tan sideral que no cabría otra solución que autodestruir el mercado y volver a empezar con lo que quedara de los escombros, parecía ser la consigna.

EMERGENCIA Y RECESIÓN

Lo contradictorio de este rescate billonario de los Estados es que la crisis aún no está resuelta, no hay suficiente liquidez. Prueba de ello es que las bolsas operan como montañas rusas que suben y bajan estrepitosamente.
Las empresas más emblemáticas de Estados Unidos y Europa no paran de despedir personal y el desempleo ya se ha convertido en los platos rotos del desastre. La morosidad por impago de hipotecas y otros créditos se ha triplicado. Por tanto el problema no está en lo que ha pasado sino en lo que viene de camino. La recesión es un hecho, no un fantasma, que atacará, como siempre, a los más desfavorecidos, a los puestos de trabajo y a los salarios.
El desplome de las materias primas, la base de la economía argentina, se ha unido al empeoramiento generalizado. La soja, de 600 dólares ha bajado a la mitad, lo mismo que el petróleo que llegó a l50 dólares el barril para situarse en 66 dólares actualmente. La recaudación del Estado como consecuencia bajará a la mitad y será imposible hacer frente a las obligaciones contraídas.
El autismo de nuestro gobierno, la falta de reacción con medidas urgentes para la emergencia en que nos encontramos hace temer lo peor para finalizar el año con dignidad. Pero el 2009 se hará notar con la virulencia de un país que desaprovechó la bonanza de los precios internacionales, que no invirtió en infraestructuras, que no está preparado para dar respuesta a una crisis de las dimensiones que se avecinan.
La Argentina necesita refinanciar sus deudas, se acabaron las vacas gordas del superávit y el mundo no tiene liquidez para prestarnos, incluido Chávez que pierde su gallina de los huevos de oro con el desplome de los petrodólares.
El destino se la juega a los K de cara al próximo año electoral, le quita su principal arma, el poder de don dinero. Las medidas económicas que requiere el país para enfrentarse a la crisis pueden esperar, a juzgar por los hechos, no así la previsión de la puesta a punto del clientelismo político que ya calienta motores.
Entre otras medidas urgentes se debería meter cuchillo con una rebaja sustancial al IVA de los alimentos de primera necesidad y un arreglo imprescindible con las retenciones al campo. Nadie en su sano juicio va a enterrar su dinero en el campo ante un panorama tan desolador, si no tiene reglas claras que le devuelvan la confianza.

FUERA DEL MUNDO

No es una novedad que en materia política La Argentina se quedó en el pasado. Pero también resulta devastador ver estos días que la televisión ocupa el 90 por ciento de su tiempo en discusiones inútiles de nuestro devaluado fútbol, con la que está cayendo en la economía mundial. También en fútbol nos apartamos de la democracia, con unos dirigentes lamentables que ejercen de dictadores vitalicios. El resto del tiempo de la tele lo llena las vanidades de Tinelli o los cotilleos de bajas pasiones. Parece que los gestores de la Prensa masiva van paralelos a la mediocridad social y política. El mundo no nos importa, por ahora. Sigamos la fiesta.

Carta de Pérez Esquivel

Sra. Presidenta Cristina Fernández de Kirchner

Ciudadana Presidenta.
Recibe el fraterno saludo de Paz y Bien
Te envío la presente carta abierta, ya que has decidido ignorar la enviada meses atrás. Es tu responsabilidad. De mi parte tengo la responsabilidad de recordar a quienes nos gobiernan sobre los problemas que afectan a nuestro país, en particular la situación que viven los sectores más desprotegidos y castigados.
Aquellos que llevamos muchos años de militancia, caminando junto al pueblo en las buenas y las malas, lo hacemos con la fuerza y la esperanza que es posible otra Argentina más justa y fraterna. La resistencia y luchas por los derechos de nuestro pueblo son muchas veces tensas y conflictivas, pero también poseen el sabor de la esperanza al poder avanzar y acompañar el despertar del pueblo y la alegría de ver que muchos sectores sociales asumen su propio camino y son protagonistas y constructores de su propia vida y de su propia historia.
Por tal motivo vuelvo a insistir, como ciudadano que se dirige a la ciudadana Presidenta de la Nación, con la intención de hacer algunos aportes constructivos.
Comprendo que los gobernantes muchas veces no pueden llevar adelante las políticas propuestas en su programa. No es fácil empuñar el timón de un barco que debe enfrentar temporales y borrascas en circunstancias difíciles como las que vive el país y las fuertes presiones, tanto en lo interno, como en lo internacional.
El conflicto con los empresarios agropecuarios es un ejemplo para tener en cuenta. Cuando tocan sus intereses no miden las consecuencias, siendo el pueblo quien recibió las cachetadas de todos los lados. Esos sectores continuarán presionando y buscan debilitar al gobierno. Utilizan métodos de desestabilizació n y agudización del conflicto. Estas metodologías no son nuevas; las vienen aplicando contra los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Ecuador No hay casualidades. Tenemos el ejemplo valeroso de Cuba que debe enfrentar permanentemente la agresión de la gran potencia.
Aquí, los del "campo" amenazan con nuevos paros y aunque no lo dicen públicamente, se siente un fuerte tufillo golpista. Hay que rechazar cualquier intento en esa dirección y hay que hacer memoria para iluminar el presente.
Es cierto que no se puede involucrar a todos los trabajadores agropecuarios en la misma política desestabilizadora, como así también el gobierno debe cambiar su actitud y asumir sus errores y saber diferenciar a los pequeños y medianos productores rurales y tener presente que muchos de ellos pasan por serias dificultades y que tienen el derecho de reclamar soluciones justas.
Pero también debo decirte que me preocupa no saber hasta donde le interesa al gobierno, el pueblo. Una cosa son los discursos y otra los hechos. Las contradicciones son grandes. Por un lado, anuncias con gran publicidad que el gobierno ha decidido el pago de la deuda externa, al Club de París, deuda que bien sabes es inmoral, injusta e ilegítima, y como dice el maestro Caloi, el único deporte que práctica ese club es la "bicicleta financiera". En tu viaje al corazón del mundo financiero en bancarrota de EE.UU., un gran país que perdió el rumbo, anuncias que se va a pagar a los bonistas que quedaron fuera del canje. Y todos aplauden y se asombran como monitos adiestrados, pero exigen más y más.
¿Qué esperas de esa política? ¿Que si haces bien los deberes que te imponen los que mandan, recibirás como regalo que el país sea aceptado en el sistema financiero capitalista y recibir préstamos que el país deberá devolver con intereses y la deuda seguirá creciendo hasta lo infinito y que las nuevas generaciones deberán pagarla?. Hay que pedir al Tata Dios que nos libre de semejante suicidio político y económico. En ese circuito vicioso el que siempre pierde es el pueblo
Recordarás que el ex presidente Kirchner, a quien bien conoces, decidió pagar al FMI y la situación del país no ha mejorado, por el contrario ha transferido dinero del pueblo sin ninguna consulta y ha aumentado la pobreza, el desempleo, el analfabetismo. Quiso sacarse al FMI de encima pero es como los piojos, siempre vuelven; salvo que el tratamiento sea a fondo. El vapuleado INDEC se especializa en hacer dibujitos muy malos para demostrar lo indemostrable. Creo que deben tomar clases de dibujo y ética para que sean creíbles.
Todo ese escenario se presenta como un gran triunfo mediático para calmar a las fieras del mercado, pero no debes olvidar que esas fieras son insaciables y te pueden devorar. A muchos nos preocupa que el gobierno haya claudicado en los principios que en algún momento decía defender.
Nos preocupa que insista en continuar la misma política de entrega pagando la deuda externa con el hambre del pueblo y suma a los bonistas buitres, a los que el gobierno juró y re-juró que no se pagaría, que quedaban fuera del canje, pero ahora encajan.
Es lógico que la ciudadanía se pregunte: ¿hacia donde va el país?- ¿Donde está la soberanía nacional que tantas luchas, sufrimientos y esperanzas costó? Ciudadana Cristina, son muchos años de lucha, de sufrimiento y resistencia en la esperanza, y no luchamos para entregar el país y perder el patrimonio y la soberanía. Nuestras luchas fueron y son para defender la vida y la dignidad de cada persona y del pueblo, restablecer el Estado de Derecho y participación democrática, para que las nuevas generaciones tengan una vida justa y en libertad. No para ser sometidos y dominados.
La lucha por los derechos humanos debe ser transformadora de la sociedad. No paliativos para que nada cambie. Ciudadana presidenta, hablas de los derechos humanos y privilegias a unos organismos y discriminas a otros. No hay claridad conceptual ni objetividad en las políticas del gobierno.
Los gobiernos pasan y los organismos de derechos humanos y sociales trascienden las coyunturas políticas y su credibilidad social es la coherencia entre el decir y el hacer; en el compromiso día a día con el pueblo y en su independencia de los poderes de turno. Nadie es dueño de los derechos humanos. Lo más que podemos aspirar es ser sus servidores, que nos permite construir espacios de libertad y participación en la construcción democrática, en la memoria colectiva, en la defensa de la vida y la dignidad de las personas y los pueblos.
Lamento ciudadana presidenta que no tengas la capacidad del dialogo Has optado por actuar políticamente en la confrontación, y no es buen camino. Dialogas únicamente con quienes son obsecuentes y consecuentes con las políticas del gobierno y el modelo de país que pregonas en tus discursos. Pero la realidad marca que nuestro país está sometido, entregado, malvendido y devastado y el gobierno está profundizando la política neo-liberal que llevó a la perdida de la soberanía y donde se violan sistemáticamente los derechos humanos. Hay que despertar y ver la realidad.
Debo decirte que esta carta, aunque tenga cosas que no te gusten, tiene por objeto contribuir y ayudar a encontrar alternativas correctas y no terminar en frustraciones que serían graves para el país. No queremos que fracase el gobierno que presides. Tu fracaso sería el fracaso de todo el país.
Un buen amigo recordó un antiguo proverbio que quisiera compartir contigo y dice: "Hay que parar el cuerpo, para que lo alcance el alma". No pierdas tu alma, ciudadana presidenta Cristina; permite que el alma llegue a tu cuerpo y despierte en ti la mística de servir al pueblo y dejar que entre la luz en tu mente y coraz
Los derechos humanos deben ser comprendidos en su integridad, como parte indivisible de la construcción democrática No se agotan en la terrible dictadura militar que sufrimos, tanto en nuestro país como en todo el continente. Aquellos que sobrevivimos al horror luchamos con fuerza y esperanza para que el país pueda alcanzar la Paz y la dignidad que merece. Y muchos hombres y mujeres asumimos la militancia y compromiso desde la fuerza del Evangelio y tratamos de caminar juntos a los pueblos abiertos al ecumenismo con hermanos y hermanas de diversas vertientes religiosas, filosóficas, culturales y políticas. Desde ahí aprendimos a compartir el pan y la libertad; el pan que alimenta el cuerpo y el pan que alimenta el espíritu, resistiendo y construyendo en el hacer cotidiano, compartiendo la libertad que nos da la fuerza de Amar para avanzar hacia cambios estructurales y no caer en la resignación y la derrota en la que no hay otras alternativas.
Todos los días aprendemos del vivir y compartir. Ahí están las enseñanzas del querido maestro de América, Paulo Freire, quien decía: "lo contrario del amor no es el odio. Lo contrario del amor es el miedo a amar". Es el desafío de la Vida.
Cada persona tiene su memoria personal y la memoria colectiva y algunos momentos de lo vivido nos marcan en toda la vida. Siempre recuerdo los primeros 32 días de prisión en un tubo de la Superintendencia de Seguridad Nacional, en una maloliente celda que fuera un centro de torturas. Pude ver que una prisionera o prisionero que la ocupó antes que yo, tuvo la fuerza espiritual y coraje de escribir con su propia sangre "Dios no mata".
Nunca puedo olvidar esa fuerza del espíritu de quien, en ese momento límite entre la vida y la muerte luchaba con fe por un país más justo y fraterno para todos. Sentí y perdura en mí la fuerza espiritual del Amor y la trascendencia de quienes dieron su vida para dar más vida. En nuestra lucha y resistencia levantamos la bandera de: "No matarás ni con hambre, ni con balas". Así surgieron las grandes jornadas de rebelión no-violenta, de ayuno, oración y marchas de la resistencia contra la dictadura. En el tiempo esa bandera continúa vigente, tenemos claro que la lucha no terminó.
Hoy el Movimiento de los Chicos del Pueblo denuncia que "El hambre es un crimen" y por decir la verdad sufren persecución, allanamientos, castigos y amenazas. Los chicos deben ser escuchados y no reprimidos. Nos preguntamos: ¿Dónde quedó toda esa lucha de dolor, resistencia y esperanzas? No queremos que les roben a los chicos la esperanza de construir un mundo mas justo y fraterno para todos.
¿Fue inútil el camino recorrido de resistencia en estos 25 años de gobiernos constitucionales? Valoramos algunos avances del gobierno, como los juicios a los genocidas, de llevarlos ante la justicia y que los jueces determinen el grado de responsabilidad y que los culpables reciban la condena que les corresponde; es el único camino para lograr el derecho de Verdad y Justicia que permita al pueblo alcanzar la Paz.
Tenemos necesidad de preservar los espacios de la memoria y tener una mirada más profunda de la situación que vive el país. Reclamamos y llevamos a todos los ámbitos el grave problema de la deuda externa y sus consecuencias sociales, políticas y económicas.
El Evangelio dice: "No hay peor sordo que aquel que no quiere oír, ni peor ciego que aquel que no quiere ver". Arturo Jauretche sabia ver hondo en la vida y conciencia nacional, y le gustaba sacudir la modorra del pensamiento para despertar la creatividad y su ironía apuntaba a las contradicciones de las "zonceras de los argentinos" y conocía las vueltas de tuerca que algunos dan en sus vidas por conveniencia y no por convicciones.
Ciudadana presidenta, ser pragmático es ser coherente entre el decir y el hacer, tener posiciones firmes y no dejarse llevar de las narices por los que mandan. Sabes que el poder real no está en los gobiernos. Pero son los gobiernos quienes tienen que recuperar el poder para gobernar con equidad, al servicio del pueblo y no continuar con el despojo impuesto por quienes entregaron el país a manos del capital financiero internacional. Recuperar la soberanía nacional es el gran desafío.
Algunos compañeros gobernantes en América Latina lo están haciendo. Es cierto que tienen dificultades frente a los poderes mafiosos nacionales e internacionales, pero están logrando avanzar en la construcción de nuevos paradigmas de vida para sus pueblos, son ejemplos que debemos valorar en la lucha por la recuperación de la soberanía.
No voy a señalar en esta carta lo ya dicho en la anterior, donde planteo ejes medulares que es necesario superar. Para lograrlo hace falta mucho coraje y fortaleza de convicciones y la mística transformadora para superar la pobreza, preservar el medio ambiente y luchar contra el despojo de las tierras a nuestros campesinos e indígenas. Esto no se puede postergar. Es urgente y hay que asumirlo antes que sea tarde.
Te reitero el fraterno saludo de Paz y Bien deseándote mucha fuerza y esperanza.
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nóbel de la Paz
Buenos Aires, 9 de octubre del 2008