martes, 26 de febrero de 2008

Proyecto Propio

Aldo Ares
E. mail.: aldoares@hotmail.com

PROYECTO PROPIO

Debo admitir que el escrito que nos mandaron desde el “Equipo de Trabajo” del Encuentro me produjo perplejidad. Como si te mandaran una manzana oxidada que tenían en el congelador desde hace 50 años.
Y es que me dio la impresión que Perón, que fue incapaz de hacer hijos, había resucitado en forma de probeta milagrosa o que nos engañó a todos y nos dejó un hijo congelado para asegurarse la perpetuidad.
La primera frase ya es toda una declaración de intenciones que no admite dudas y a mí, personalmente, me costó seguir leyendo, como una comida que se te atraganta. Como cuando a los niños no le pasa la comida pero tienen que comerla a la fuerza porque ellos no mandan.
También me dio la impresión de que alguien se quiere bajar los pantalones. No entiendo de quién fue la idea de hacernos leer algo del pasado cuando se supone que “nosotros somos LO NUEVO”.
Antes de conocer a Martín Sabbatella -consta en mis escritos- mi conclusión era que tanto el peronismo como el radicalismo son dos partidos muertos, que en los últimos cien años han desdirigido y arruinado el país.
Al conocer a Martín coincidimos en que estos partidos deben terminar de morir y otros partidos, nuevos, frescos, modernos, de futuro, deben nacer, deben tomar el testigo, para que el país tome otro rumbo más igualitario y democrático en serio.
Por eso la proposición de lectura de este tipo de pensamiento dogmático me parece un despropósito, ¡No puede ser verdad!
Nosotros debemos partir de ideas nuevas, debemos partir de un “Proyecto Propio”. Cualquier otro entretenimiento es una pérdida de tiempo.
Entre líneas de lo que nos envían se respira sectarismo, parcialidad y análisis de una realidad que no es la realidad. Creo que vemos argentinas diferentes.
Volvemos a la división, al odio entre clases, a la exclusión del otro porque no entra en la religión del que propone. Es definitivamente un pensamiento muerto, del pasado, totalitario.
No estoy para revivir un pasado estúpido, sin sentido. Conmigo que no cuenten para esto. La injusticia social creada por los dirigentes peronistas es la causa de que hoy ningún argentino está seguro en su propia casa y te maten como mosquitos ante la mirada impotente e inoperante del Estado. La vida de un argentino hoy no vale nada, y si esto no duele no sé para que mierda estar en política.
El mundo moderno va por otro lado. Por el pragmatismo y la esencia democrática, los valores de inclusión para todos, de la tolerancia, sin excepción. Y esto no se consigue con dogmas y oscurantismos.
La ciencia de la información, la tecnología actual y la justicia aplicada nos permiten y exigen un mundo de transparencia, un poste indicador para prevenir el engaño y quitarnos la careta para que la política no sea una servicio para las personas que la ejercen sino para organizar un bienestar de toda la comunidad.
Nuestro Proyecto debe ir al tronco y, algo irrenunciable, debe ser la descentralización del país, la organización solidaria de las provincias con un autogobierno real; construir una autonomía institucional de las regiones, para un desarrollo equitativo, para que cada argentino crezca en igualdad de oportunidades con independencia de dónde viva. Debemos proponer un cambio estructural de las reglas de juego.
Nuestro Proyecto debe ser nuevo de verdad, inspirador, como un calcetín que se le da la vuelta. Necesitamos cirugía de verdad no remiendos. Necesitamos un país con una red moderna de ferrocarriles para que la gente no se deje la vida en rutas del siglo pasado y de paso evitar exceso de contaminación ambiental. El tren bala es una excentricidad cuando no se tiene lo primordial. Necesitamos una red de autovías entre las principales capitales, no rutas estrafalarias con peaje, de un carril que matan al año 12.000 argentinos, muertes evitables, un verdadero genocidio.
Necesitamos un país con unos derechos sociales justos para todos los argentinos, no mediante un sistema de premios a los clientes. Ningún argentino debe ser nunca más un cliente de un partido político. Debe recuperar su dignidad de ciudadano.
Debemos preparar un sistema político que gobierne quien gobierne se respete los proyectos y las planificaciones a largo plazo, mediante unos planes institucionales blindados por ley.
Debemos generar un sistema educativo ejemplarizante y obligatorio. Sin un pueblo debidamente formado es imposible abordar un futuro sostenible.
Y Debemos crear un sistema impositivo coherente y asumible para no desangrar a los ciudadanos y que les permita crecer con incentivos y motivación. La economía de mercado es la que mejor funciona en todo el mundo, pero en Argentina seguimos pensando que somos más papistas que el papa. Es necesaria una estricta regulación.
Necesitamos reconstruir el sistema de seguridad nacional mediante una formación apropiada de los servidores del orden y que no se conviertan en delincuentes que aprovechan el uniforme para atemorizar y matar a los contribuyentes.
En resumen, debemos construir un PROYECTO DE PAIS que no tenemos.
Creo que es hora de que surjan “Nuevos” argentinos que no tengan nada que ver con la “VIEJA POLITICA”. Si esto no sucede, no perdamos el tiempo, que sigan los que están, que saben mejor que nadie cómo destruir el país cada vez que les toca gobernar.
El tema es bien simple: seguir con “Más de lo Mismo” o innovar construyendo un Camino Nuevo, con gente nueva y la puerta abierta a todos los argentinos bien intencionados. Innovar es el camino.

domingo, 24 de febrero de 2008

Para Debatir

La siguiente nota o comentario fue enviado por el Equipo de Trabajo del EDE Central. La publicación del mismo no implica nuestra aceptación de lo que plantea la misma, pero como corresponde a toda institución democrática, damos difusión a toda inquietud que se nos plantee.
Esperamos que quienes lean esto, envíen sus apreciaciones las que también publicaremos.
EDE. Mar del Plata


Reflexiones sobre las elecciones del 28 de octubre de 2007
Por Norberto Galasso

En la apreciación general del comicio, debemos señalar que las mayorías populares han demostra­do una vez más que saben defender sus intereses y que éstos coinciden con los de la Patria y el progreso general. No se han dejado embau­car por' las mentiras de "los medios" ni por los argumentos fala­ces de los dirigentes opositores. Han obrado con sabiduría dado el momento que vive la sociedad argentina, la relación de fuerzas entre las clases y su propio nivel de conciencia apostando a la continui­dad de la experiencia kirchnerista. Seguramente en amplios sectores populares persistió el descontento o la insatisfacción con algunas medidas del gobierno, como esta alza de precios de los últimos tiem­pos o las concesiones o limitaciones manifestadas en cuestiones claves como el control de los recursos naturales, pero han enten­dido que el panorama político no ofrecía ninguna opción superadora, por izquierda, de la que expresaba Cristina Kirchner, en cuanto a pro­puestas concretas y realizables. Y han apostado allí correctamente. Seguramente muchos militantes lo han hecho con la convicción de que es necesario construir por abajo, para disponer de mayor fuerza para incidir en el nuevo rumbo. Seguramente también lo han hecho a pesar de la aversión que le provo­can ciertos personajes del gobierno así como ciertas maniobras tácticas a las cuales este recurre. Pero han sabido distinguir claramente donde estaba el enemigo que ansiaba vol­ver, expresado a través de diversos personajes y matices ideológicos. Esos, que no eran "gente como uno", que tenían "otro estilo" como admite la Dra. Carrió, son los que empezaron a batir el parche del peligro inflacionario, de la conve­niencia de "enfriar la economía", de la distancia que convendría tomar respecto a Chávez y sus pro­yectos, de la necesidad de no hosti­lizar a la Sociedad Rural ni a los represores de la dictadura genoci­da. Las mayorías populares perci­bieron que alrededor de estas cues­tiones se dirimían los enfrenta­mientos y se pronunciaron correc­tamente.
El triunfo popular ha sido contun­dente, en primera vuelta, en casi todas las provincias, con más del 20% de diferencia respecto a la segunda fuerza. Pero esta contun­dencia alcanza aún mayor impor­tancia si se recuerda que los medios de comunicación jugaron ostensi­blemente, en su abrumadora mayo­ría, en contra del Frente para la Victoria. Este fenómeno se está verificando en toda América Latina donde los declinantes parti­dos de derecha aparecen sustituidos por un periodismo que se eriza frente a toda fuerza política con alguno de los rasgos que ellos denominan "populista", contra la cual descargan toda su fuerza, a veces, en nombre de los sagrados principios del orden, y otras veces, en nombre de supuestos valores éti­cos e inclusive, de utopías revolu­cionarias sustentadas en abstracto. Pero las mayorías populares no han caído en la trampa: han rechazado todo aquello que pregona la vuelta al pasado y también aquello que "se opone a lo bueno, en nombre de lo mejor, pero creando condiciones para lo malo".
Como pocas veces en una contien­da electoral, los propios protagonistas han desnudado el carácter de clase de la puja electoral. La diri­gente de la Coalición Cívica ha reconocido que la clase alta y la clase media alta han constituido su base electoral. Efectivamente, basta revisar el mapa electoral de la Capital Federal para observar de qué modo la Coalición Cívica gana en Recoleta, Barrio Norte y Belgrano. Del mismo modo, en el mapa del Gran Buenos Aires gana en San Isidro y Vicente López. A su vez, se constata que el Frente para la Victoria triunfa en el resto del Gran Buenos Aires y en las cir­cunscripciones populares de la capital Federal. Las declaraciones posteriores a la elección también han corroborado que este antago­nismo electoral tuvo raíces sociales claras. La Dra. Carrió se ha preocu­pado de sostener -con enorme orgullo- que Cristina Kirchner no ha sido votada por los sectores altos y medios altos y que, en general, ha demostrado tener escaso apoyo en las grandes concentraciones urba­nas donde, a su juicio, reside la "gente que es libre", que no se encuentra "prisionera de planes sociales", como en el interior donde, como ya lo enseñó Sarmiento hace mucho tiempo, residen argentinos "poco léidos" o más bien, directamente incultos y atrasados. Al mismo tiempo, seña­ que ni ella ni sus votantes sopor­tan "el estilo" kirchnerista y que, en cambio, aspiran a reinstalar "los valores de nuestros abuelos". Al referirse al "estilo", dicha dirigente está expresando su tendencia a caracterizar "por las formas" y no "por los contenidos". No está, en claro, sin embargo, si se refiere solamente a las desprolijidades del presidente que no se abrocha el saco o critica a los periodistas en un discurso, o si se refiere, como es su costumbre, al "estilo institucional", como podrían ser los decretos de "necesidad y urgencia". En ambos casos, no hace más que certificar la óptica estrecha con que se maneja la clase media, como así también la hipocresía que caracteriza a gran parte de sus integrantes. Resulta sorprendente, por ejemplo, la falta de coherencia pues los mismos diri­gentes, de extracción radical, que protestan por ese tipo de decretos, como violación a la "institucionali­dad", son quienes consideran sus grandes ídolos políticos a dirigen­tes como Balbín que avalaron la proscripción electoral de las mayo­rías populares durante 18 años, como si ello no significase violar la institucionalidad propia de la democracia.
Con respecto a esos valores de "nuestros abuelos" esto suena a rei­vindicar "la década infame" o "la Gran Argentina de su Majestad Británica, de la época del centena­rio", es decir, la época de la gran entrega del país. Por otra parte, ¿Quién es el abuelo de la Carrió? No Yrigoyen, a quien nunca cita, sino el Alem que coqueteaba con Mitre y a quien, con absoluto des­conocimiento de la verdad históri­ca, le atribuye haber organizado el partido Radical. Pero ni siquiera el abuelo es AJem, sino Alvear, es decir, ropaje liberal-democrático y contenido oligárquico.
Admitamos que en el apoyo a la Coalición Cívica puede haber un cierto número de distraídos o "tomados" por el mensaje oligár­quico transmitido por los medios" pero también es cierto que en muchos casos, es vocación reaccio­naria: racismo anti-cabecita, rechazo de la expresión popular (ese "esti­lo" de la chusma, que no es "el de los abuelos"), la ética de aquella Gran Argentina donde los conser­vadores no eran coimeros, porque estaban en el negociado grande, enorme, de la entrega del país, que previamente legitimaban con las leyes que lo hacían posible.
Por otra parte, la Dra. Carrió se ha declarado "jefa de la oposición" integrada sustancialmente por "ese 70 u 80%" de la cúspide social, es decir de la gente "civilizada". Uno podría decir entonces que estamos asistiendo a la resurrección de las señoras gordas, aquellas fanáticas del Alte Rojas, no por alusión al físico de la dirigente sino, porque como sostenía Jauretche, "tienen grasa en el cerebro" y excesiva pelambre. El gesto, la presencia, el lenguaje y los argumentos de esta dirigente expresan esa resurrección de los gorilas y por si faltase algo, ella misma lo ha completado mani­festando su admiración por Evita...siempre y cuando que se entienda que ese "evitismo" se acompaña con el vituperio hacia Perón, de donde surge esa expre­sión popular de que "ese evitismo es la etapa superior del gorilismo”.
Puede conjeturarse que, como decía Jauretche, el proyecto econó­mico-social, de fuerte contenido nacional implementado entre 1945 y 1955, dejó una marca tan indele­ble en la sociedad -reforzada por las políticas neo liberales de los demás gobiernos- que todavía toda política que aunque tímidamente reproduzca alguno de sus rasgos es suficiente para reverdecer el gori­lismo de antaño. En este sentido, cabe observar que la Dra. Carrió, al día siguiente de las elecciones, ya se preocupaba por estrechar víncu­los con Gabriela Michetti , del macrismo y con Gil Lavedra, del radicalismo, al tiempo que invitaba a su reunión a dos dirigentes ,de Recrear, de López Murphy, apun­tando ya al 2011 con la evidente intención de constituir una nueva Unión Democrática. Unir al mundo antipopular o dicho de otro, lograr que los sectores medios apoyen a la clase dominante y se apar­ten de los trabajadores, ha sido siempre, a través de nuestra histo­ria, la táctica oligárquica para man­tenerse en el poder. De ahí la importancia que ella otorga a la "colonización pedagógica" y de ahí también la preocupación que debe difundirse en el campo popular por la lucha ideológica. Es preciso .robustecer el campo antiimperialis­ta en la batalla de las ideas y dar pelea a las zonceras que difunden los medios y que, entre otras cosas, provocaron, meses atrás, el triunfo de Macri: "No hay derechas ni izquierdas", "todo es cuestión de eficiencia en la gestión", "lo único importante es la cuestión ética", "es fundamental el respeto a las institu­ciones", etc. etc.
Existe en la Argentina un impor­tante sector de las clases medias ­diríamos, el 22% que apoyó a Cristina en Capital Federal- que está en una búsqueda desde la época de las asambleas (esto está probado por el interés que mani­fiestan por la revisión histórica) pero es preciso reforzarlo y ampliarlo. Sólo logrando, como en los setenta que la clase media rompa su subordinación política hacia la clase dominante, podremos avanzar.
Otro hecho importante a destacar en estas elecciones es que se está produciendo un interesante cambio que va arrojando al desván de las cosas viejas y podridas a lo peor del peronismo. Salvo el caso de San Luis, verdadero feudo, (y Formosa) es importante consignar que ha perdido Romero en Salta, que han sido derrotados intendentes hasta ayer poderosos en la provin­cia de Buenos Aires como Villaverde en Alte Brown, Quindimil en Lanús, Villordo (can­didato del ministro del interior) en Quilmes, así como el Frente de la Victoria triunfó en San Miguel y que en otros casos, esa burocracia corrompida, aún usando todo su aparato, ha ganado por muy poco votos( Alessi quedó a 9 puntos de Cacho Alvarez, en Avellaneda), un joven candidato (Katopodis) se constituyó en segunda fuerza en San Martín. .
Estos hechos se relacionan estre­chamente con esa posibilidad de Unión Democrática levantada con­tra el gobierno, pues es preciso que desde el Frente para la Victoria se aproveche esta experiencia: sin apoyo del gobierno, el pueblo se ha encargado de liquidar a Villaverde y asimismo el Barba Gutierrez le ha ganado al candidato de Aníbal Fernández, mientras Sabatella con­tinúa ganando en Morón. Es nece­sario pues jugarse a construir por abajo y abandonar, no sólo por inconveniente sino por ineficaz y contraproducente, la táctica de negociar con intendentes duhaldistas desprestigiados pues su tiempo está concluido ya definitivamente, como asimismo el del susodicho Duhalde, uno de los grandes perde­dores de esta elección, junto a Sobisch, López Murphy, Patti y otros de la misma calaña. La táctica de ir al pie de intendentes como Otahecé y semejantes no debe repe­tirse pues solo aporta argumentos a la oposición y debilita el propio campo, en tanto no son confiables de ninguna manera y traicionarán cuando lo consideren conveniente.
También es preciso destacar la nueva catástrofe de la izquierda. Estos grupos no terminan de enten­der en qué consiste la lucha políti­ca. Confunden ideología con políti­ca concreta, ignoran el nivel de conciencia y la tradición de lucha de los sectores populares, confun­den agitación sindical con postula­ción política, siguen sumidos en el microclima. En una oportunidad, Trotsky, el verdadero, no el que pregonan estos grupos, decía: Hay gente que hace política como si estuviera en 1917, cuando en reali­dad todavía nos encontramos en 1905. Aquí es peor aún: estamos luchando por rearmar un frente nacional, frente a un enemigo cuyo discurso se transmite minuto a minuto por los medios, todavía sumidos en la desocupación y la fragmentación y ellos actúan como si estuviéramos por asaltar el pala­cio de invierno, para decirlo en su propio lenguaje.
Uno de estos dirigentes se ha asombrado de que los trabajadores los apoyen sindicalmente pero no los voten, fenómeno que ya deberí­an haber aprendido porque es lo que ocurría en Córdoba, de los años 70, con las agrupaciones sin­dicales clasistas, que recibían apoyo en tanto más combativas y de mejor conducta que los burócra­tas pero ese apoyo no se trasladaba al campo electoral. Sin embargo, parece que no lo han entendido aún.
Por otra parte, el resultado de la elección da la razón a quiénes sostu­vimos que, por sobre todo, había que saber dónde estaba el enemigo principal. Señalamos entonces que, por supuesto, Kirchner no era Menem ni tampoco Carrió (aunque muchas cosas de su gobierno nos dejaban insatisfechos), es decir, diji­mos "no hay propuesta superadora de la de Cristina en el escenario elec­toral", y hay que votar contra el ene­migo, sin caer en ningún divisionis­mo. Aún cuando la política petrole­ra del gobierno sea desastrosa era necesario tener en cuenta otros aspectos para definir la posición res­pecto a las elecciones. Por eso, no coincidimos con Solanas estimando que su jugada resultaba muy peligro­sa. Basta suponer que Pino (que llegó a tener porcentajes más altos que los de ahora, cuando se presen­taba con el Frente del Sur) hubiese obtenido el 7 u 8%, restándoselo a Cristina, provocando el Ballotage. Como conocemos la integridad y combatividad de Pino sabemos que en esa segunda vuelta no hubiera votado por un candidato antipopular, pero la confluencia de derecha hubiese tenido su gran oportunidad. En ese caso, el mismo Pino admitiría que Cristina no es Macri ni Carrió, pero hubiera sido responsa­ble de una polarización altamente peligrosa que nos podía devolver a los viejos tiempos: el programa ya lo anticiparon: enfriar la economía, tomar distancia de Chávez, eliminar las retenciones a las exportaciones y además, ahora lo sabemos, "otro estilo" y los "valores de los abuelos".
Por esa razón no lo acompañamos a Pino, como lo hemos hecho en otras oportunidades. Por la misma razón, si persistiese en un discurso que lo mimetiza con el P. O. y el resto de la izquierda sin votos, ello dificultaría que volviéramos a encontrarnos en la misma vereda.
Con respecto al gobierno, estima­mos que también deberá sacar enseñanzas de este resultado elec­toral. Las mayorías populares tien­den a encolumnarse detrás suyo, pero ese mínimo movimiento ya le erizó los pelos a todo el gorilaje, que va a atacar con todo. La res­ponsabilidad de la hora es tremenda y no se pueden cometer errores, ni hacer concesiones a los grandes poderes. No se pueden crear condi­ciones para ningún tipo de frustra­ción. Nada peor, decía el viejo Ugarte, "que los cambios a medias": despiertan el encono del enemigo poderoso, que siempre es más "clasista" que los sectores populares y pueden generar des­ánimo entre quienes tienen necesidades apremiantes. .
En América Latina galopan nue­vamente los libertadores de antaño. Argentina debe estar cada vez más integrada a ese proceso y de esa manera solamente se podrá aventar todo retorno reaccionario.
En otras épocas, este tipo de informe se preocupaba solamente por explicar el resultado electoral pues, más allá de alguna deforma­ción de la noticia propia de los medios de comunicación, los gana­dores y perdedores aparecían níti­damente, sin duda alguna. Pero últimamente estamos asistiendo a una deformación de la información por parte de "los medios" que nos escamotean las verdades más evi­dentes. En cualquier elección, de cualquier país, donde un candidato triunfa con el 45% de los votos y le gana por 23% a la segunda fuerza política, lo menos que corresponde decir es que el triunfo ha sido con­tundente, incuestionable, rotundo o si se prefiere, en el lenguaje del tablón, "por afano". Cuando ese mismo candidato gana holgada­mente en todo el país - es decir, 21 provincias- , salvo en tres jurisdic­ciones, también es preciso afirmar que se trata "de una paliza". Esta expresión sólo la usó el presidente Kirchner y casi ningún periodista. Por su parte, la Dra Carrió con el 22% de los votos declaró que había hecho una elección extraordinaria, lo cual provocó también un oportu­no comentario del presidente Kirchner: "No entiendo, ganó un solo distrito y habla de elección extraordinaria"
Pero la Dra Carrió fue aún más allá señalando que "con un poco más de dinero entrábamos al ballo­tage" (Clarín,30/ 1 0/2007) y el perio­dismo, en general, tomó esta decla­ración como sensata, cuando debió haber provocado risa. Del mismo modo, hubo periodistas que habla­ron de excelente elección de algu­nos de los pequeños partidos con­testatarios, cultivando su política divisionista que debilita al oficialis­mo.
Más aún, es preciso dar un ejem­plo contundente: antes de analizar los resultados: cualquier ciudadano argentino que ha visto los noticio­sos televisivos de los últimos meses se forjó la imagen de que el matri­monio Kirchner era odiado por los santacruceños, mientras que en esa provincias crecían las fuerzas con­testatarias que en poco tiempo más podrían instalar un gobierno de izquierda en la provincia. Pero, luego, al conocerse el resultado electoral, resulta que Cristina Kirchner ha ganado con el 73% de los votos, como así también ha ganado el candidato a gobernador por el Frente de la Victoria. Es decir, "los medios" habían logrado difundir una imagen de Santa Cruz ajena totalmente a la realidad, habí­an "creado otra realidad".
Este comentario es necesario por­que debe prevenimos acerca de la información que recibimos para no realizar el análisis sobre datos fal­sos o deformados.
Así, no bien nos acercamos al tema lo primero que hemos escu­chado es a la Dra Carrió, con su arrogancia característica, soste­niendo que "la Coalición Cívica ha triunfado en las grandes ciudades, refiriéndose en especial a Bahía Blanca, Mar del Plata, La Plata y Rosario, provocando el consiguien­te comentario sarmientino de algu­nos periodistas: son los centros de mayor cultura, donde reside la gente más informada, mientras que en el resto del país, los sectores postergados, a los cuales se com­pra prebendas, es decir, la expre­sión de la vieja barbarie condenada por el sanjuanino, votó al oficialis­mo, La Dra Carrió lo definió luego con precisión y hasta orgullosamente: "Está claro que el 70 % de las clases medias y altas votó con­tra Cristina... Ellos retuvieron el sector más tradicional del propio P. J. Y está ese 30% de indigentes y pobres que tienen controlados por los planes sociales". Esa gente, según la democrática Carrió no son "libres", "nacieron libres, pero en el conurbano le está quitada la libertad por el poder. Es libre, pero está aprisionada". Este es el con­cepto de democracia que posee esta dirigente política, con el cual, por supuesto, abomina de las masas populares, del 17 de octubre y se supone que también de la revolu­ción francesa, pues los "sansculot­tes" también, como dijo una vez Sábato, habrán orinado en alguna plaza histórica de Francia.
No se le ocurre pensar a esta buena señora que la circunstancia de que el país haya pasado de una economía de especulación a una economía productiva, bajando la desocupación y aumentando el con­sumo ha sido suficiente para que las mayorías de todo el país volcasen su voto a favor del gobierno, más allá de errores, carencias, asignatu­ras pendientes. Tampoco se le ocu­rre pensar - o lo piensa, y le gusta ­que sus votos obtenidos en Capital Federal provienen de los sectores que han votado al macrismo en la última elección para jefe de Gobierno. La gran mentira de la oposición y de la mayor parte del periodismo consiste en su enfoque "sarmientino" de las elecciones, según el cual todo sería cuestión de cultura. Pero la política no es cues­tión de mayor o menor cultura por­que la cultura que predomina en la sociedad es la cultura dirigida a mantener el orden injusto, es la concepción de la economía, de la filosofía, de los valores sociales, etc. que posee la clase dominante y que a través de su control sobre los medios, la escuela etc., impone a las clases medias. A través de la política lo que se dirimen son inte­reses contrapuestos. Por esa misma razón convertir a la política en acti­vidad dirigida solo a custodiar la cultura, la ética o las instituciones implica congelar la injusticia por­que se trata de valores impuestos por la clase dominante. Y cuando esa cultura, esa ética o esas institu­ciones no les convienen, las violan. Así resulta esta paradoja: políticos de diversos partidos se desviven denunciando los decretos de "nece­sidad y urgencia" lanzados por el gobierno pero son les mismos polí­ticos que rinden homenaje a sus "grandes dirigentes de antaño" que practicaron vetos, proscripciones o golpearon en los cuarteles pidiendo el golpe militar. Es decir, son democráticos cuando pueden ganar y cuando no pueden, inventan vetos, proscripciones o ballotages para urdir trampas a la propia insti­tucionalidad que ya no les sirve. Ha bastado que un sector del pero­nismo ocupase el gobierno y avan­zase en algunas cuestiones como "pararle" el ALCA a Estados Unidos, para que se erizasen de nuevo los pelos gorilas de antaño. "Es una cuestión de estilo" dice Carrió, es "medio pelo" decimos nosotros, la clase media que se arri­ma lacayunamente a la clase alta, al principio llevando cierto barniz centro izquierdista y luego, a medi­da que se acerca el momento de las definiciones, coqueteando con López Murphy, catapultando a la hija de Estensoro o levantando a una renegada de la Jotapé. De ahí la necesidad de que el campo popu­lar afile sus armas ideológicas y dé la batalla a todo ese mundo de zon­ceras con el cual la clase dominan­te controla a buena parte del electo­rado. Y de también que el campo popular supere la fragmentación que hoy lo aqueja. Dos frases clási­cas de la tradición revolucionaria resumen la cuestión:' "No sólo es necesario qué la idea clame por expresarse, es preciso que la reali­dad clame por la idea" y "Tener razón constituye el 50%, el 50% restante es tener la fuerza para poder llevada al triunfo".

viernes, 8 de febrero de 2008


Escribe Aldo Ares
E.mail.: aldoares@hotmail.com

LA DELINCUENCIA POLITICA
SE ALIMENTA DE ÑOQUIS

Con el cambio de “jefes” al frente de algunos municipios del país, a raíz de las últimas elecciones generales, se desempolvó más de una vertiente de la delincuencia política que nos advirtiera Maquiavelo en la Edad Media.
La más visible de todas tiene que ver con la comida de muchos, porque le llaman ñoquis. Son los que comen sin ir a trabajar o van al trabajo y no hacen nada.
Esta especialidad, que en argentina lo vemos como algo rutinario, es un delito en toda regla en cualquier sistema democrático.
Delincuentes los políticos que han puesto a funcionar este sistema mafioso y delincuentes los trabajadores que aceptan este tipo de humillación.
Delincuente e inmoral el político que lo practica, a sabiendas que le roba a los contribuyentes para regalárselo a un holgazán o a un alcahuete. O porque nadie se presenta a cobrar y va al bolsillo del político.
Inmoral el trabajador porque hace lo que no debe y estafa a la sociedad, y sobre todo al que contribuye, al que cumple religiosamente con la ley (esta franja de ciudadanos también tiene nombre propio: idiota legal forzoso)
Ese dinero defraudado (que al año son millones) es el que falta en los hospitales y en las escuelas argentinas.
En nuestra cultura cívica la vergüenza no existe porque los delitos no se castigan con la dureza que la realidad demanda. La justicia en Argentina está “casada” con la política y con el dinero y, solo en contados casos, con los intereses generales o con lo que es realmente justo.
Esta enfermedad demencial no se ataja porque nuestra sociedad no denuncia ni persigue a los corruptos, tanto corruptores como corrompidos: o sea, a los que corrompen y a los que se dejan corromper.
Tenemos un problema social profundo, tanto como distinguir el bien y el mal. Pero, sobre todo, porque no ponemos los medios democráticos para desterrar las causas de nuestros males, las causas de nuestra decadencia y de nuestra autodestrucción.
En ausencia de fronteras para distinguir, nuestra rutina, se vuelve perversa y peligrosa en el ineludible e impostergable camino hacia el futuro.

AHORA LE LLAMAN “DESPROLIJOS”

Algo que me llama poderosamente la atención es el empleo del término des prolijo.
Desde niño se me quedó grabado este término cuando se refería a los que manchaban los cuadernos o tenían fea letra y despareja.
Pero ahora observo que el término, en política, lo utilizan para los que roban. Y al que roba pero “hace algo” le dicen que es más “prolijo” que los otros. ¡Qué increíbles somos los argentinos para amparar, cobijar y perdonar a los chorros! Y al que roba y no se nota dicen que es muy “prolijito”.
Desde otro ángulo, intuyo que desprolijos son los “descuidados” con el dinero, sobre todo si es ajeno o público (descuidados porque lo hacen a plena luz del día. Hay nombres muy visibles, por sus cargos, como la “feliz” Micelli y De Vido, la corte que rodea a la valija venezolana, las obras públicas, Skanka, etc.).
Desprolijos, una forma bastante surrealista de llamar a los ladrones por su nombre, como si tuviéramos miedo de pronunciar la palabra ladrón.
Pero lo que más me duele es que la justicia ni les estornuda ni les tose. En otras palabras, andan más sueltos que el que roba una gallina para comer. Ni se les juzga ni se les encarcela. Es más, se les oculta y besa la mano como virreyes de la época colonial.

LOS LADRONES VAN A LA LADRONERA

Cuesta creer que ladronera, en idioma político argentino, es ese sitio público, tan sagrado, llamado municipalidad o ministerio. Recordada es la guarida de Morón cuando la matoneaba el televisivo, extravagante y delincuente Rousselot.
Afortunadamente los ladrones también tienen su contrapunto, y Martín Sabbatella es, actualmente, la otra cara de la moneda, la moralidad recuperada de la cosa pública bonaerense, un digno ejemplo que exporta argentina y se interesan de todas las latitudes del planeta, menos dentro de nuestras propias fronteras nacionales. Así somos y así nos va.
La corrupción y las “irregularidades” son aventadas en nuestras instituciones por falta de límites en el ejercicio de los cargos públicos. Por ley nadie debería ocupar más de 8 años el mismo cargo. Lo contrario favorece que todo se pudra. Está demostrado “científicamente”.
Municipios como Buenos Aires, La Plata, San Vicente, Lanús, Quilmes, Escobar son un botón de muestra de la delincuencia política, desempolvada tras los cambios de intendentes. Las plantillas están infladas por favores políticos, con grave daño para el futuro de los siguientes gobiernos. Deudas que hipotecan abusivamente el mejoramiento y progreso de los servicios públicos que necesita la gente para vivir con dignidad.
Esa irresponsabilidad, ese agujero negro que dejan los intendentes perdedores es una asignatura pendiente de nuestra justicia para acabar y evitar que se repita la tentación de políticos delincuentes.

LA CUEVA DEL CACIQUE

De la ladronera a la cárcel. Ese es el camino correcto de la justicia y el camino correcto de una democracia madura. Es el futuro que realmente nos interesa a los argentinos bien nacidos.
Producto de esa práctica mafiosa, los secuaces de los políticos delincuentes, aun después de ser desalojados por el voto popular, son los promotores de la violencia inaceptable que descargan en los propios edificios públicos, y causan más desgracia a las arcas que antes vaciaron.
Esto es delincuencia pura y dura y es de justicia castigar y encarcelar a los actores y a los inductores, caiga quien caiga.
El ciudadano de a pie se vería recompensado, liberado y congraciado el día que vea a estos delincuentes patoteros o piqueteros, o como quieran llamarle, entre rejas. El delito es delito, aquí y en la China. Y el que no quiera la cárcel que no se meta en líos, que andar derecho no cuesta nada.
El caso de Lanús es el más sangrante, con casi 5.000 empleados y otros tantos planes sociales adheridos al municipio. Para un mismo empleo había 5 chóferes y empleados que llevan más de 10 años sin ir a cobrar. Otros 200 trabajadores nunca se presentaron a trabajar tras el cambio de gobierno.
Pues bien, Quindimil, el viejo cacique intendente llevaba casi 30 años en el poder. El distrito es un desastre de precariedad, pobreza e ineficacia. ¿Para qué estuvo en el poder tres décadas, sin dar paso a gente más preparada y democrática? La respuesta se cae de madura. Los caciques no gobiernan, roban y deforman la vida de los pueblos.
Por eso en Argentina necesitamos un cambio profundo de régimen político. Para empezar no estaría mal que se juzgara y metiera en la cárcel a toda esta “panda” de ladrones que han destruido el erario público, mal gobernado y estafado al país y a los indefensos ciudadanos.
Da mucha rabia que campen a sus anchas, como grandes señores, cuando en realidad acumulan un grueso historial de “desprolijidades” profesionales, sin atenuantes, con el agravio de usurpar cargos públicos.
Los municipios que no cambiaron de intendente se salvaron del festival de los ñoquis. Esto se parece mucho al muerto que vive.

sábado, 22 de diciembre de 2007

FELICES FIESTAS

Queremos expresar aquí, nuestro deseo de felicidad y prosperidad para todos nuestros compatriotas, que el año venidero sea de paz y armonía, y que podamos unir nuestras voluntades en un proyecto común de solidaridad, con equidad y justicia.
Que el gobierno que hoy le toca representarnos tome las medidas necesarias para que en ningún hogar falte el pan, la vivienda digna, la salud y la educación.

E.D.E Mar del Plata

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El Televisor de los Sueños

EL TELEVISOR DE LOS SUEÑOS
Por Hugo Presman
Tengo un televisor que transmite los sueños.
Que trae imágenes del futuro.En colores. Con mucho verde esperanza. Ayer mi televisor enloqueció. Aparecieron imágenes de un acto en Casa de Gobierno. Con la presencia de los presidentes Lula, Evo, Duarte, Chávez, Correa, Kirchner y Cristina Fernández. Y mucha gente especialmente invitada. Era por el lanzamiento del Banco del Sur. Un sueño. Una locura. Una utopía. Claro que para verlo hay que tener esta excentricidad que es el televisor de los sueños. Que trae al presente imágenes entrevistas en las utopías juveniles. Con gente vitoreando "Patria si Colonia no."
Si, ahí mismo donde hace apenas una década se proclamaban las relaciones carnales, la idea de la colonia próspera entrando de rodillas al primer mundo. Donde se llegó a importar caca francesa. Ahí donde se aplaudía aquello de " ramal que para, ramal que cierra". Ahí donde hoy están sentadas las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, se promulgaban las leyes de la impunidad y el indulto. Entre el público alcanzo a avizorar a muchos de los que aplaudían lo contrario de lo que hoy se hace. Por la humedad de los ojos alcanzo o imagino leer una frase de Marx: " En la historia, como en la naturaleza, la podredumbre es el laboratorio de la vida". Está hablando Evo. En su voz y en su piel está buena parte de la historia de las venas abiertas de América Latina. Dice entre otras cosas que el Banco del Sur debería dar paso a la creación de una moneda única sudamericana.Luego pasa al atril Lula. Cuenta la historia de cómo se gestó el Banco del Sur. De cómo se afianzó la relación entre Argentina y Brasil. Dice de pronto: " No existe la posibilidad de salidas individuales." Me parece ver en el público que Simón y José se agarran de las manos con José Gervasio y Francisco. Debe ser una interferencia del pasado en estas imágenes del futuro. Sigue Lula: "O resolvemos la asimetría en la región, con una política diferenciada para países como Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, o la integración será solo parte de los discursos" Me acerco más al televisor. Lula dice: " Evo es lo más extraordinario de lo que nos ha sucedido en Sudamérica. Nadie refleja más que él, la cara de Bolivia". Otra vez una interferencia. Es la imagen de Sucre que sonríe.Ahora en el atril está Rafael Correa, el presidente de Ecuador. Un economista. Que saluda a las madres y abuelas de Plaza de Mayo y recuerda lo que significó su lucha para los latinoamericanos. Que explica desde este lado del mostrador que no estamos viviendo una época de cambio, sino un cambio de época. Arturo sonríe debajo de su frondoso bigote y sus ojos de paisano pícaro se iluminan. Rodolfo y Juan José se dan las manos. Dice Rafael, después de citar un par de veces a Bolívar " Tenemos que terminar con la dependencia financiera" y explica clara y académicamente que la autonomía del Banco Central de Ecuador le impedía a los ecuatorianos fijar la política monetaria pero eso no era obstáculo para que FMI tuviera hasta hace poco sus oficinas dentro del Banco Central, ahí donde para los ecuatorianos el acceso era limitado. Sostuvo la necesidad de crear un Fondo del Sur integrado por las suma de las reservas internacionales de los países de la región tienen depositadas en las naciones del primer mundo, para que sirvan al desarrollo de la región. “Son 250.000 millones de dólares" estimó. El dinero de nuestros pueblos facilita la prosperidad de los pueblos del primer mundo. Concluye diciendo " Hasta la victoria siempre"
Me parece que este televisor de los sueños los exagera hasta hacerlo increíbles. ¿Quién ha escrito este libreto futurista? Este sueño de los setenta sepultado por la derrota y las tragedias consiguientes. ¿Ray Bradbury, George Orwell, Jorge Luís Borges? Si en esos asientos, apenas ayer, descansaban sus posaderas Fujimori, Salinas de Gortari, Enrique Cardoso, Jorge Batlle, Sánchez de Losada). Ahora en el atril está Nicanor Duarte Frutos. El Presidente paraguayo sostiene: " El Banco del Sur abre un proceso de emancipación financiera, nos abre el camino de la liberación política." Luego se extiende sobre conceptos de Rousseau sobre que sin igualdad toda libertad es ficticia.Ahora en el atril está Hugo Chávez. Dice que va a ser breve después de haber escuchado todos los excepcionales discursos que le antecedieron. Nadie le cree que eso sea posible. El venezolano es un orador atrapante. Empieza recordando el nuevo aniversario de la batalla de Ayacucho. Y hace un relato literario impecable con precisión histórica. Cuenta que ahí se juntaron los latinoamericanos de las distintas regiones, se pusieron el uniforme, formaron un único ejército que era nada menos que el pueblo en armas y dieron la batalla definitiva. Cita a Bolívar, a San Martín, a Perón, y no se priva de comentar que integran una misma línea histórica. Cuenta la trágica historia de los libertadores traicionados por las respectivas oligarquías que terminaron asesinados o en el exilio. Que es eso lo que produjo que una sola nación concluyera en 20 republiquetas. Por un momento lo veo a Jorge Abelardo Ramos aplaudiendo desde su silla. Ese moreno fascinante parece la reencarnación del discurso del " Colorado", autor de "América Latina: un país" que luego la reelaboró con el título de “Historia de la Nación Latinoamericana". Recuerdo su frase que tantas veces he repetido: " Somos argentinos porque fracasamos en ser latinoamericanos."Es demasiado. No se puede tener una sobredosis de sueños. El sonido trae la consigna: "Patria si, Colonia no".
Néstor Kirchner está ahora en ese atril que sus adversarios aborrecen.Cuenta la anécdota cuando se encontró por primera vez con Lula. Viajó en un avión alquilado, con un 22% de apoyo y con la incertidumbre si Menem le iba a dar o no la posibilidad de ir al balotagge. Lo acompañaban integrantes de carrera del cuerpo diplomático que lo alertaban sobre el peligro de Brasil y el de luchar por la hegemonía en el continente. Kirchner ridiculizó las posiciones de sus acompañantes como las rémoras de un pasado. Ese donde se consumó la balcanización.
Le cedió el atril a Cristina Fernández, quién elogió los procesos abiertos por cada uno de los presidentes presentes y en especial a Hugo Chávez. Y en un momento dirigiéndose a Lula le dijo( No es textual, es un sueño, pero sin lugar este es el sentido) : " Los argentinos, brasileros y uruguayos tenemos una enorme deuda con el pueblo paraguayo, por haber formado parte de la Guerra de la Triple Infamia Ese pueblo que era conducido por Francisco Solano López. No es de extrañar entonces que se me critique desde la página editorial de un diario fundado por el que condujo los ejércitos de la Triple Infamia" Arturo Jauretche se ha levantado y aplaude como un loco. Juan José Hernández Arregui le da la mano a Rodolfo Puigros. ¡Vale la pena tener este televisor de los sueños! Otra que Internet. Este invento permite observar como la predica de los que imaginaron este sueño se encarna en el futuro o tal vez en el presente. Jorge Abelardo Ramos después de abrazar calurosamente a Chávez, hace lo mismo con Jorge Eneas Spilimbergo. San Martín, Bolívar y Artigas lloran y gritan "Seamos libres y lo demás no importa nada" Chávez los corrige y les dice: " Seamos libres e iguales y lo demás no importa nada" Miguel de Güemes, Manuela Saenz, Juana Azurduy, Simón Rodríguez, Felipe Varela, Augusto Cesar Sandino, Emiliano Zapata, forman filas para saludar a los presidentes. Hay muchos protagonistas más que no entran en este sueño. Son los que con sus sueños y sus luchas pavimentaron el camino.
Bolívar se dirige a un rincón y mientras contiene el llanto dice quedamente: "Ha tardado, pero posiblemente ya no sea correcto decir aquello de "He arado en el mar" Perón se acerca, le toca el hombro y le dice: "El siglo XXI, Simón, nos encontrará unidos"
Diviso entre los concurrentes a mi amiga Silvia Bleichmar que se nos adelantó hace unos meses, como dicen los mejicanos. Me hace gestos desde la distancia y creo entender que me dice: "Recordá lo que siempre conversábamos y luego lo puse en el título de un libro: "No me hubiera gustado morir en los noventa" Es cierto. Aunque esto sea sólo un sueño.Ahí está Helder Cámara, el obispo brasileño que me dice: "Cuando uno sueña solo, es sólo un sueño, cuando soñamos juntos, comienza a construirse otra realidad" ¿Como? Que no es un sueño. Que mucho de lo que aquí cuento está pasando.Prefiero apagar el televisor. Tengo miedo que como muchas otras veces la realidad obstruya o evapore la posibilidad que los sueños dejen de serlo.Que el discurso sea sólo un catálogo de buenas intenciones. Pero tal vez en esta oportunidad la victoria esté de nuestro lado.Que necesitemos en el futuro acunar otros sueños, porque aquellos que acompañaron buena parte de nuestras vidas ya se hayan transformado en realidades.
10-12-2007

sábado, 8 de diciembre de 2007

MEMORIA

Hoy se cumplen treinta años del secuestro y desaparición de Azucena Villaflor, Mary Ponce de Bianco y Ester Ballestrino de Careaga, quienes habían emprendido la tarea de recolectar firmas y dinero para una solicitada en la que denunciaban el secuestro y desaparición de sus hijos.
Estas tres mujeres fueron integrantes del grupo inicial de las Madres de Plaza de Mayo, junto a ellas estaban entre otras, las dos monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, que luego también correrían la misma suerte.
Según se sabe, las llevaron a la Escuela Mecánica de la Armada, las torturaron y a los pocos días las llevaron a un “vuelo de la muerte” arrojándolas al mar. Sus cuerpos fueron encontrados en las costas y enterrados como NN en el cementerio de General Lavalle.
La solicitada en la que trabajaban las tres mujeres fue publicada el 10 de diciembre de 1977 en el diario “La Nación”, rompiendo el muro de silencio que desde abril esas madres buscaban quebrar reuniéndose en Plaza de Mayo.
El encabezado de la solicitada decía: “Sólo pedimos la verdad” estaba dirigida al presidente, a los altos mandos de las fuerzas armadas, a las autoridades eclesiásticas y a la prensa, preguntando ¿Dónde están los desaparecidos? Fue acompañada por 2.500 firmas, entre las cuales se encontraba la de Gustavo Niño, un joven rubio que decía buscar a un hermano secuestrado en Mar del Plata. Éste joven no era otro que Alfredo Astiz, que hacía la inteligencia para los represores.
A treinta años de estos hechos, debemos rendir homenaje al valor y entereza de estas madres que entregaron su vida en la búsqueda de sus seres queridos, dejando una enseñanza de la que todos debíamos aprender para que nunca más se vuelvan a repetir, y que todos los involucrados en la represión de aquellos días sean castigados con todo el rigor de la ley, esa que ellos no les otorgaron a ellas y a sus hijos.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Por Encima de los Dioses


La Verdad Molesta

Escribe Aldo Ares
E.mail.: aldoares@hotmail.com

POR ENCIMA DE LOS DIOSES

Entre tanta continuidad y más de lo mismo, entre tanto miedo a los cambios, a un proyecto de país moderno, encontramos una alegría en el discurso de Cristina. Acabar con los privilegios de los jueces.
En la igualdad de todos los argentinos ante la ley no es admisible un privilegio como el de los jueces de vivir libres del impuesto a las ganancias. Ahora que vuelve a la luz el dato, nos recuerda hasta qué punto nuestra sociedad está alejada de los comportamientos democráticos.
Hasta los dioses pagan impuestos a través de sus representantes en la tierra. La iglesia, incluso en España, donde tuvo un poder infinito durante siglos, hoy día debe autofinanciarse y pagar impuestos, para lo cual, para recaudar, hacen anuncios de marketing como cualquier empresa comercial por televisión.
Esto, que hubiera provocado un cisma descomunal hace solo dos décadas, ya se ve como algo normal y asumible.
Por eso digo que en Argentina los jueces han estado siempre por encima de los dioses. Se consideran dioses, se han considerado siempre intocables.
La Presidenta electa ha dicho que es una deuda de la democracia y tiene razón. Me gustaría que otras deudas de la democracia, que son infinitas y graves, también sean corregidas y saldadas. De ella, de Cristina K, depende en buena medida que se subsanen tantas deudas atrasadas.

ELLOS SE RESISTEN

Lo increíble, lo del apego a los privilegios, habla a las claras de la fe que se tienen los jueces en sus creencias celestiales.
La mayoría ya han saltado con sus típicas amenazas todopoderosas. Dicen que si les rascan “el bolsillo” recurrirán a los Tribunales –que ellos dominan como nadie- y se darán la razón a si mismos.
Otros, más sociables, más terrenales, arguyen que aceptarán las reglas de juego, siempre que se les compense con aumentos para que el pago de impuestos no signifique una rebaja de sueldo.
Y yo me pregunto, cuando millones de jubilados, durante años, se aguantaron a mal vivir con 150 pesos de jubilación. Ellos tan justos (tan jueces), ¿adónde estaban que no impidieron esa hambruna generalizada en sus abuelitos, que por razones biológicas no podían seguir trabajando, pero que tenían el mismo derecho a comer caliente?
Porque seguimos hablando de deuda de la democracia. ¿Adónde está la cacareada igualdad de todos los ciudadanos ante la ley? Con lo que cobra un juez comen 30 jubilados.
Por qué permiten que la mitad de los trabajadores argentinos trabajen en precario, es decir, “en negro”, de forma ilegal, sin garantías sociales. Permisividad tanto de los jueces como del gobierno. Tanto unos como otros hacen vil dejación de sus funciones elementales ante desigualdades tan groseras.
La insolidaridad de los jueces con la sociedad queda retratada no solo en la administración de justicia (¿qué justicia?), ya que los ciudadanos argentinos no creen en ella, sino en su relación de principios. “Ellos” se benefician de todos los servicios del Estado que se realizan con los altos impuestos que pagan la totalidad de los ciudadanos, menos ellos, sus “señorías”, a los que encima debemos pleitesías y reverencias monárquicas, más bien celestiales.
La única igualdad es que a ellos también los comerán los gusanos, como a cualquier cristiano.

ESTOCADA A LA CONSTITUCION

El impuesto a los réditos fue creado en l932. Pagar los impuestos como pagamos todos, no significa una disminución injusta del sueldo, como “ellos” dan a entender.
Su rechazo tiene más que ver con una cuestión de piel, con la beatificación de sus privilegios ancestrales. Y a todo el que no es justo (qué contradicción para un juez), le molesta que le quiten privilegios. En verdad, una vara de medir escasamente democrática y justa.
El artículo 16 de la Constitución establece que la igualdad es la base de las cargas públicas. Sin embargo nuestros jueces siempre estuvieron por encima de la Constitución, o por el costado, pero nunca por adentro.
“Ellos” argumentan que tienen dedicación exclusiva, que no pueden tener otro trabajo para mejorar sus ingresos.
Me pregunto si los empleados que trabajan 15 horas en su yugo, por 4 pesos locos (los jueces no bajan de los 8.000 pesos), no tienen dedicación exclusiva. No creo que les quede tiempo para otro puesto laboral, salvo que dejen de dormir y comer, porque conciliar la vida familiar tampoco estaría en sus derechos.
Cabe recordar, asimismo, que en los países democráticos europeos y en los Estados Unidos los jueces pagan religiosamente sus impuestos como cualquier hijo de vecino.
Es hora que los jueces argentinos bajen de sus altares y pongan pie en tierra. Que justicia es lo que le falta a nuestra embarrada democracia. Y si no comenzamos por quienes deben administrarla, las leyes seguirán más muertas que nunca.
Ponerse en el lugar del otro es la mejor manera de ver el punto de vista ajeno.